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Nación

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Nación

– Edición 471

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¿Se puede vivir sin tener nación? Y, si no es así, ¿cuáles son los sentidos mejores que puede darle a nuestras vidas la nación a la que pertenecemos?

En principio, la impone la nacencia, y en ese sentido es una fatalidad: uno no elige en qué nación comenzará a tomar forma su identidad. Pero, más adelante, el propio criterio tendría que permitir el refrendo de esa pertenencia. O renunciar a ella. Lo más frecuente, sin embargo, es que permanezcamos sujetos a lo que decidió el azar, y la sujeción van reforzándola los vínculos que sostenemos con quienes la comparten. De ahí que la celebremos en ocasiones de júbilo (un gol de la Selección o el triunfo de un compatriota, pero también cualquier indicio fiable de prosperidad nacional, o la recordación de los tiempos mejores, por ejemplo), o bien que acentúe todo dolor que califique como patrio.

Porque es una noción incrustada en lo que somos, no es raro que desemboque en excesos injustificables: la exacerbación de los nacionalismos. ¿Se puede vivir sin tener nación? Y, si no es así, ¿cuáles son los sentidos mejores que puede darle a nuestras vidas la nación a la que pertenecemos? .

Experimentar la nación desde el espíritu, por Luis Orlando Pérez Jiménez, SJ.

Del México lindo y querido al México adolorido, por Hugo Hernández.

Nación de sonidos, por Sergio Padilla.

Los símbolos nacionales se sirven con todo, por Kaliope Demerutis.

    MAGIS, año LVII, 480, Marzo – Abril 2021, es una publicación electrónica bimestral editada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A.C. (ITESO), Periférico Sur Manuel Gómez Morín 8585, Col. ITESO, Tlaquepaque, Jal., México, C.P. 45604, tel. +52 (33) 3669-3486.

    Notice: This translation is automatically generated by Google.