Rectores jesuitas impulsan el cuidado de la salud mental
Ximena Torres – Edición 510

En una charla que tuvo como escenario la pasada FIL Guadalajara, se habló sobre la importancia de retomar la cura personalis para responder a la pregunta acerca de cómo cuidar mejor a la comunidad universitaria
Como parte de su misión formativa, el Sistema Universitario Jesuita (SUJ) busca impulsar comunidades que ayuden a las personas a construir sentido de vida. De manera inevitable, eso implica asumir el compromiso de atender la salud mental de todas las personas que integran esas comunidades. Tal fue la reflexión de los rectores de las Ibero Ciudad de México, León y Puebla, así como del ITESO, durante la charla “Salud mental en la universidad: retos, respuestas y horizontes de cuidado”, que se realizó durante la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.
El objetivo de la actividad era reflexionar acerca de estrategias concretas para atender los desafíos emocionales de la comunidad universitaria desde un enfoque que articule la profesionalización del cuidado de la salud con la visión ignaciana del cuidado, englobada en el concepto de cura personalis. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años padece algún tipo de trastorno mental , mientras que el suicidio es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años. Ambos datos fueron recordados por Luis Alfonso González Valencia, SJ, rector de la Ibero León, para dejar claro que atender la cuestión de la salud mental es una necesidad ética.
Esta crisis de salud está estrechamente vinculada con la incertidumbre climática, la precariedad laboral, las tensiones geopolíticas, la violencia desbordada y el desgaste emocional que se vive en el mundo; para hacerle frente a todo lo anterior, “no basta con echarle ganas”, señaló Luis Arriaga Valenzuela, SJ, rector de la Ibero Ciudad de México.
A este contexto retador se suma el hecho de que durante la etapa universitaria las y los jóvenes transitan de la individuación a la personificación. Este paso implica, primero, afirmar la identidad propia y, posteriormente, abrirse al encuentro con otras personas, reflexionó Alexander Zatyrka Pacheco, SJ, rector del ITESO. “Lo que nos permite pasar a la personificación tiene que ver con aprender a percibir un mundo de sujetos, descubrir que el sentido de la vida humana es formar comunión”, agregó.
Como parte de las propuestas para avanzar en ese propósito, Zatyrka Pacheco recordó que se ha puesto en marcha “Sondea ITESO”, herramienta diseñada para identificar las áreas en las que las autoridades de la institución deben enfocar su trabajo. La intención es extender este instrumento a las demás universidades del SUJ, de modo que se convierta en un insumo fundamental para el cuidado de la salud mental.
Por su parte, Luis Arriaga propuso tres acciones puntuales para fortalecer el trabajo del SUJ. La primera es la creación de una red interuniversitaria en la que se compartan aprendizajes; la segunda, incorporar el tema al núcleo formativo y, por último, generar condiciones para que las y los docentes también adquieran habilidades socioemocionales.