La política es encuentro y diálogo, fricción y conflicto
Adriana López-Acosta Sandoval – Edición 458
La nueva carrera de Gestión Pública y Políticas Globales apuesta por estudiantes y egresados que impulsen mecanismos de participación ciudadana
David Ricardo Flores cuenta con algo de humor que su primera victoria en la política fue en la sociedad de alumnos de secundaria. Añade que, ya más en serio, su primer trabajo real fue en el rally para conseguir firmas en el distrito 10 de Zapopan, para la candidatura de Pedro Kumamoto, el 21 de febrero de 2015.
Tenía 16 años, no podía votar y ni siquiera pertenecía al distrito, pero esa noche fue testigo de los alcances de la política ciudadana. Ahí fue cuando decidió que su camino no sería en cuadrillas de partidos políticos, ni su aspiración la de escalar en cargos públicos tradicionales, y comenzó como voluntario de Wikipolítica, una organización que busca mejorar la calidad de la democracia por medio de la colectividad y la tecnología. “Me di cuenta de que a los jóvenes les gusta hablar de política, pero una política cotidiana, que se puede hacer todos los días”. Ésa, añade, es la política que busca seguir ejerciendo a escala universitaria como estudiante de la nueva carrera de Gestión Pública y Políticas Globales, que emerge del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos del ITESO.
“La gestión pública nos invita más a hacer, y el plan de estudios se piensa en dos grandes ejes que abarcan las teórico-metodológicas, y otros dos ejes que son más activos en términos de proyectos, estrategias y políticas públicas. Más que crear politólogos, queremos especialistas en gestión pública”, explica Karina Hermosillo, coordinadora de la carrera, quien añade que “los partidos políticos, la investigación y la docencia son los campos laborales tradicionales, pero ahora planteamos la carrera para que un egresado pueda trabajar en la iniciativa privada, consultorías, organismos de la sociedad civil, observatorios y cámaras empresariales”.
David Flores señala que uno de los objetivos de los jóvenes que se involucran en esta nueva forma de ver la política es “quitar la percepción cerrada y monolítica de la política colonial. Política es encuentro y diálogo, fricción y conflicto, y esto no es necesariamente malo, porque el conflicto nos moviliza. Tenemos que abrir espacios de consenso para conseguir las realidades que soñamos”.
El nuevo plan de estudios, explica Karina Hermosillo, amplía la visión teórica de las ciencias políticas, ya que incorpora aspectos de análisis global que le permiten al estudiante hacer un estudio más holístico. “Queremos egresados que participen en la implementación y valoración de políticas públicas para hacer frente a los retos sociales a los que nos enfrentamos. Que puedan hacer análisis global, que diseñen e impulsen mecanismos de participación ciudadana para garantizar el ejercicio pleno de la democracia”, concluye la coordinadora. m.