De pena ajena

De pena ajena

– Edición 510

Alan Smithee es el seudónimo que usan los creadores cuando no quieren ver su nombre real reflejado en los créditos de un filme por cuestiones que involucran pena o vergüenza. Como en estos casos

En la década de los setenta, el cineasta chileno radicado en México Alejandro Jodorowsky tuvo la idea de llevar Dune, la novela de Frank Herbert, a la pantalla grande. Quería a Salvador Dalí y a Orson Welles en el reparto, a Pink Floyd como los músicos de la banda sonora y a su hijo Brontis como Paul Atreides, el protagonista. Todo salió estrepitosamente mal, como se puede apreciar en el documental Jodorowsky’s Dune (gratuito en YouTube). Pero en una escena, Alejandro recuerda que lo llevaron casi a rastras a ver la versión que finalmente David Lynch dirigiría en 1984. Su semblante cambia y ríe triunfal al caer en cuenta de que alguien tan talentoso como el director de El hombre elefante no había logrado el éxito con su visión de Arrakis. “Me puse feliz porque la película era terrible”, dice.

El propio Lynch, en su libro Atrapa el pez dorado (Reservoir Books, 2022), reconoce su fracaso: “Cuando hice Dune no pude decidir el montaje final. Me provocó una tristeza enorme porque me sentía como si me hubiera vendido, y encima la película fracasó en taquilla. Si haces aquello en lo que crees y fracasas es una cosa […] pero si no, es como morir dos veces. Resulta dolorosísimo”. De hecho, existe una versión extendida (gratuita en YouTube) en la que el director firma como Alan Smithee, el seudónimo que usan los creadores cuando no quieren ver su nombre real reflejado en los créditos por cuestiones que involucran pena o vergüenza.

The Star Wars Holiday Special (1978)

Star Wars cambió todo con su llegada a los cines en 1977. Cuando George Lucas estrenó la primera película de su saga espacial, de inmediato la mercadotecnia hizo de las suyas al vender desde juguetes hasta tazas y sábanas alusivas a los personajes. Incluso se hizo un especial navideño que se transmitió una única ocasión por televisión, ya que Lucas estaba muy avergonzado del producto final. La premisa es sencilla: Han Solo y sus amigos ayudan a Chewbacca a llegar con su familia para celebrar las festividades. El programa tiene números musicales, animaciones precarias y actuaciones deplorables. Si les preguntas a los actores, con seguridad harán de cuenta que nunca existió.

Si tienes el valor de verla, está en YouTube.

Alien 3 (1992)

Por fortuna, tres años después de Alien 3 (1992), David Fincher dirigió Se7en y su nombre se salvó de ser recordado como el director de videoclips que había hecho esa película de la franquicia Alien de la que se sentía terriblemente decepcionado. El director de El Club de la Pelea rara vez habla de su opera prima porque esta película es uno de esos claros ejemplos de cómo los dueños de sus obras no son las personas detrás de las cámaras, sino los estudios de producción, que constantemente le exigían cambios en el guion y en el montaje. Aunque existe una edición alternativa narrada con un poco más de coherencia, para Fincher esta es esa cinta que desearía que nadie relacionara con su nombre.

Disponible en Disney+.

Ya nunca más (1984)

Sí, es la película en la que Luis Miguel pierde la pierna a causa de un accidente en motocicleta. Es esa película en la que, en una escena de risa involuntaria, ya habiendo perdido su extremidad, sus amigos de la escuela le llevan regalos y uno de ellos le dice “Que te mejores”, y otro de ellos le regala un par de pantuflas. “Que pasen y que se larguen”, pide Luisito segundos antes de la llegada de la tropa. “Soy el Rey de las Muletas”, dice con resignación en otro momento. Sus gritos exagerados y su frustración intensa son un carnaval de pena ajena, o eso que la muchachada define ahora como cringe.

Disponible a la renta en Apple TV o gratuita en YouTube.

Batman y Robin (1997)

George Clooney es muy consciente y lo ha expresado en un par de entrevistas: “Siempre me disculpo por Batman y Robin. Verdaderamente pensé que había destruido la franquicia”. Y es que el festín ultracolorido y ridículo que dirigió Joel Schumacher, y que contiene algunas de las peores one liners dichas por Arnold Schwarzenegger, contiene todo aquello por lo que la serie con Adam West funcionaba: lo hiperbólico e infantil de las situaciones. Tuvieron que pasar ocho largos años para que Christopher Nolan regresara a los orígenes oscuros del Caballero de la Noche, en los que la comedia no tenía lugar alguno.

Disponible en HBO Max.

Cats (2019)

Basada en el musical de Broadway, llega a ustedes esa película en la que la nonagenaria Judi Dench interpreta a una gata capaz de levantar una pata en un ángulo de 90 grados y Taylor Swift actúa ¿mejor? que varios de los intérpretes de este producto catastrófico. Disponible sólo en renta en Prime Video, Apple TV, YouTube y Claro Video.

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MAGIS, año LXI, No. 510, febrero de 2026, es una publicación electrónica mensual editada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A. C. (ITESO), Periférico Sur Manuel Gómez Morín 8585, Col. ITESO, Tlaquepaque, Jal., México, C.P. 45604, tel. + 52 (33) 3669-3486. Editor responsable: José Israel Carranza Ramírez. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2018-012310293000-203, ISSN: 2594-0872, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Édgar Velasco, 1 de febrero de 2026.

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