Cine Beatle

Los Beatles

Cine Beatle

– Edición 398

Los Beatles
Los Beatles

El cine Beatle es de calidad variable, pero canta. Y aunque parece una obviedad, no puede decirse lo mismo de todo el cine musical… 

Para regresar a Los Beatles, no (me) hacen falta pretextos. Pero por si faltaran, ahí están dos efemérides: el 1 de junio de 1967 fue lanzado el mítico álbum La banda del club de los corazones solitarios del Sargento Pimienta; el 25 de ese mes se presentaron vía satélite ante millones de telespectadores. Y si no basta, siempre estarán sus películas… Cinco fueron los largometrajes en los que participaron como grupo. Es significativo que cuatro de ellos se orquestan alrededor del viaje. Además de la obligatoria e imprescindible filiación al musical, las cintas transitan por las rutas del road movie, género propicio para hacer pausas y despachar las canciones como si fueran estaciones. En A Hard Day’s Night (1964) se transportan en tren para hacer una presentación en la televisión (y, al final, se “fugan” en un helicóptero); en Help! (1965) van en avión pero también en bicicleta; en Yellow Submarine (1968) navegan en la epónima nave; en Magical Mystery Tour (1967) suben a un camión panorámico. El pretexto del viaje es variable; pero en las cintas dirigidas por Richard Lester, a la americana del Free Cinema británico (La noche… y Help!), los viajes tienen mucho de huida y el desplazamiento busca espacios de intimidad: en la primera huyen de los fans, de sus manejadores y de la policía para buscar sitios apartados, ensayar o reflexionar; en la segunda necesitan grabar un disco y son asediados por una fanática secta. Otra de las constantes es Ringo como pretexto: en La noche… se pierde por la ciudad; en Help! es el portador del anillo; en Magical… viaja con su tía; en El submarino… conduce al joven Fred con los otros.

A HARD DAY´S NIGTH (1964)

En 1963 la beatlemania estaba en plena efervescencia y, para dar cuenta de ella, histeria femenina y fanáticas “persecuciones” a los músicos incluidas, tan sólo había que recurrir al documental. Sin embargo, Lester y su guionista Alun Owen, (autor de teatro galés) enriquecen la cinta desde la ficción y con dosis de humor al más puro estilo británico: conciben sketches que recogen la frescura de la banda y que exhiben, entre otras cosas, la estupidez de la prensa y la televisión. También se muestra el lado amargo del ser Beatle: para ensayar, deben encerrarse en una jaula de equipaje; apenas se descuida el manager-carcelero, escapan a toda prisa. Con todo y las risas, la jaula y la carrera son más que una metáfora…

HELP! (1965)

 

Lester no renuncia al humor en ésta, la segunda cinta de Los Beatles y, ahora en color, imprime a su propuesta provechosas dosis de thriller. La historia sigue los letales (y fallidos) intentos de una secta por recuperar un anillo sacrificial que casualmente posee Ringo. Para los músicos, el rodaje fue un pretexto para viajar a lugares que no conocían: las locaciones van, así, del frío de Los Alpes al calor de Las Bahamas. La filmación fue gozosa para el cuarteto, pero tortuosa para el realizador: en esa época el cuarteto descubre la mariguana, yerba que fuman desde el desayuno, y mientras ellos vivían en la espirituosa hilaridad y olvidaban sus diálogos, Lester tenía que multiplicar las tomas. Al final él era quien pedía ayuda…

MAGICAL MYSTERY TOUR (1967)

 

Los créditos finales son delatores: “Fotografiada por Richard Starkey (Ringo), MBE (Member of the British Empire); hecha en Inglaterra por Los Beatles”. Con ella, los cuatro debutan en la realización (aunque luego Paul declaró que él hizo las labores del director), y se hacen evidentes sus limitaciones en estos menesteres (pero Paul nunca cargó con la totalidad de la culpa). Un viaje en camión panorámico une desiguales sketches (entre los que hay un striptease) con canciones. La cinta fue un fracaso: ellos se lo endilgarían al hecho de haberla lanzado en Navidad, por televisión y en blanco y negro. Pero lo cierto es que mientras el viaje musical es mágico, las dotes cinematográficas de los cuatro son un misterio.

YELLOW SUBMARINE (1968)

 

Los malos azules odian la música y acaban con la concordia de Pimientilandia. El joven Fred, que ya peina canas, parte entonces en el epónimo submarino hacia Liverpool para buscar ayuda. Y la encuentra en Los Beatles, con quienes viaja de regreso por el mar del tiempo y por el de la ciencia. Juntos acaban con los malos a punta de canciones. Los dibujos animados son buenos aliados en esta aventura que es rica en rebotes científicos y artísticos, en psicodélicos colores y formas; además, el colorido sonoro de los temas de “El sargento pimienta”, que conforman la mayor parte del soundtrack, resulta fascinante. Y más: equipado con una dosis terapéutica de lsd, para el viajero el trayecto resulta alucinante.

LET IT BE (1970)

 

El staff instala los instrumentos en el estudio. En seguida aparece Paul tocando el piano; junto a él, Ringo mira y escucha. En adelante el espectador es invitado a emular a Ringo, y seguir a Paul: Let it be fue concebida por y para él. Luego llega George. Corte. Las notas de “No me dejes” (“Don’t Let me Down”) irrumpen, y con ellas John y, con él, Yoko. En las sesiones de grabación del álbum homónimo en los estudios Apple (a los que Paul llega a pie, Ringo y George en Mercedes y John en Rolls-Royce), así como en el postrero concierto en la azotea, es visible una banda de individuos desaliñados, fastidiados. Pero apenas empiezan a tocar, la banda sonora da cuenta de los prodigios que aún son capaces de producir.

El beatleclip

La noche de un día difícil es considerada por algunos historiadores como un antecedente directo del videoclip. Cierto: más que el registro de los músicos en acción, Richard Lester concibe situaciones diversas que luego alterna con la banda tocando, y las monta al ritmo de la música. Así pues, la mayor parte de los “números” musicales en sí mismos bien puede ser considerados ya, como clips. La estrategia se repite en Help!, en la que el presupuesto permite la inclusión de tanques militares. El sello Beatle está en un ingrediente que todas estas producciones audiovisuales tienen en común y que ha desaparecido prácticamente del género: el humor, que emana tanto de la ejecución como de las situaciones propuestas para yuxtaponer con ella.

Después del 29 de agosto de 1966, fecha en que deciden no hacer más giras, Los Beatles pusieron en escena algunas canciones que pretendían promocionar, principalmente en el mercado estadunidense. Dada la naturaleza del material, así como los fines para los que fue concebido, es posible hablar de clips: el beatleclip, pues, recordemos que el video no existía aún. Es justo reconocer que ellos, la mayoría, no son particularmente creativos: se limitan a la concentración de imágenes más o menos alusivas o ilustrativas. Su valor está en la actualización de la imagen que ofrecían los músicos: son una especie de consolación en imágenes, pues si los fanáticos ya no podían verlos “en vivo”, al menos podían atestiguar tanto su evolución física como la de sus obsesiones. Son especialmente valiosos los clips deAll You Need is Love y Hey Jude, pues si bien sólo vemos a la banda en acción, se trata de presentaciones “en vivo”, con público que además colabora en los coros. Condensan, además, la esencia Beatle: son una fiesta.

RAIN Y PAPERBACK WRITER (1966)

 

Ringo hace una breve introducción destinada a Ed Sullivan (quien fue una especie de padrino de Los Beatles en Estados Unidos): le dice que sienten mucho no estar en su show en persona, pero andan muy ocupados “lavando y cocinando”. Luego presenta los clips de Rain y Paperback Writer, temas que fueron lanzados en un single en 1966. Los clips fueron filmados en las mismas locaciones (un jardín “escultórico” y un invernadero) y alternan a la banda cantando (con abundantes close-ups) con recorridos por los ecológicos espacios. A raíz de estas producciones en particular, George Harrison afirmaría años después: “En cierta manera, inventamos MTV”. La apreciación es inexacta: no fue “en cierta manera”; fue en todas… 

ALL YOU NEED IS LOVE (1967)

 

Las transmisiones vía satélite eran una novedad en 1967; con ellas se abrió un espacio para que cada país mostrara al mundo una producción destinada a exhibir lo más representativo de su cultura. El 25 de junio fue el turno de Inglaterra y el espacio fue ocupado por Los Beatles, que interpretaron el tema Todo lo que necesitas es amor (All You Need is Love). La emisión es memorable entre otras cosas porque fue vista por más de 400 millones de televidentes. También lo es por el acompañamiento: en la música participan cuerdas y metales; a los coros contribuyen, para colmar las dosis de amor necesarias, entre otros: Mick Jagger, Marianne Faithfull, Keith Richards, Keith Moon, Eric Clapton, y Graham Nash.

HELLO, GOODBYE (1967)

 

Como entrega navideña, Los Beatles presentaron a finales de 1967 la escenificación de Hello, Goodbye. Ésta, que es toda teatralidad en playback, arranca cuando el telón se levanta y aparecen los cuatro, ataviados con los lustrosos trajes de la portada del álbum La banda del club de los corazones solitarios del Sargento Pimienta, diseñados por el michoacano Manuel Cuevas (John en verde, Paul en azul, George en rojo y Ringo en rosa). Y cuando lo más valioso de la representación parecía ver en movimiento los mentados modelitos, hacia el final el asunto se vuelve festivo con bailarinas de hawaiano incluidas. Con todo, la representación es más bien sosa: merece como comentario justamente el título de la canción… 

HEY JUDE (1968)

 

David Frost, popular presentador de la televisión británica, hace la introducción como lo que es, un evento notable: Los Beatles tenían un buen rato sin tocar frente al público y en su show harían el performance de uno de sus temas más populares: Hey Jude, que Paul escribió para consolar a Julian Lennon luego de la separación de sus padres. El responsable de la filmación fue Michael Lindsay-Hogg, quien años después dirigió Let it be. La escena era austera, y si bien es cierto que se trata de una presentación controlada, alrededor de los músicos, el público (de diversa procedencia étnica), entusiasmado, se agolpa, se abraza y canta como si entonara El himno a la alegría y a la fraternidad. Parece espontáneo: en todo caso, es emotivo.

FREE AS A BIRD (1995)

En off se escucha el aleteo de la cámara-pájaro. Ésta inicia el vuelo capturando algunas fotos de la infancia de Lennon y luego sale por los aires a registrar algunos de los míticos lugares que inspiraron canciones o discos (Strawberry Field, Abbey Road, Penny Lane); también se desvía por temas emblemáticos, como Eleanor Rigby. La tecnología digital hace posible un bello falso planosecuencia (parece que la cámara vuela libremente, sin cortes), que al estilo de Forrest Gump (1994) permite la convivencia del cuarteto en diferentes tiempos y espacios. La reunión del muerto (John) con los entonces vivos ya era espectacular en el disco que inauguró “La antología”; el videoclip no hace sino alargar el vuelo de la leyenda.

    MAGIS, año LVII, No. 481, mayo-junio 2021, es una publicación electrónica bimestral editada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A.C. (ITESO), Periférico Sur Manuel Gómez Morín 8585, Col. ITESO, Tlaquepaque, Jal., México, C.P. 45604, tel. + 52 (33) 3669-3486. Editor responsable: Humberto Orozco Barba. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2018-012310293000-203, ISSN: 2594-0872, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Edgar Velasco, 1 de mayo de 2021.

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