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profeta, por Claudia Berrueto

Claudia Berrueto ha obtenido becas del Fonca y de la Fundación para las Letras Mexicanas. El poema que aquí presentamos es inédito, cortesía de la autora para los lectores de Magis

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Foto: Cortesía.
Foto: Cortesía.

vivo dentro de una piedra, quiero darle de beber, esperar su amor, su devoción hacia mí. sobre sus muebles de silencio y perfección, yo evoluciono en mi ambladura, en esta torpeza rabiosa en la que aprendí a fluir como un profeta del entumecimiento. quizás a Jonás le pasó igual cuando habitó su ballena, quizá Jonás amó esas entrañas, pero su gran pez sólo alcanzaba a sentirlo como una deformación creciéndole dentro por tres días y tres noches. quizá Jonás estuvo de otra forma en su ballena, quizás él caminaba erguido dentro de su mamífero, envuelto en sus mantos líquidos y pesados, lo que yo no consigo dentro de esta piedra que, como todas, se desmaya al contacto del agua.

 

*     *     *

 

En este poema, como en buena parte de los suyos, Claudia Berrueto (Saltillo, Coahuila, 1978) omite el uso de las mayúsculas. Una elección que recuerda al poeta estadunidense e. e. cummings, quien las evitaba incluso en su nombre y apellido. Algo semejante hizo, aunque en sentido contrario y en pleno siglo XIX, Emily Dickinson; para ella el uso de una mayúscula inicial en ciertos vocablos los revestía de una dignidad extraordinaria. Aquí, la imaginación de Claudia ejerce un singular movimiento (ambladura es un sustantivo que remite a la forma en que se desplazan algunos animales) en el interior de un objeto sólido donde, sin necesidad de explicarnos cómo, la poeta vive y al hacerlo nos recuerda la leyenda bíblica del profeta Jonás, quien mediante un misterioso designio viaja en el estómago de una ballena. Sin embargo, la piedra dentro de la cual se proyecta la poeta le ofrece un ámbito distinto, de “silencio y perfección”. No nos dice de qué clase de piedra está hablando, aunque bien podemos suponer que se trata de piedra común, cuya apariencia de impasibilidad es mera fachada. El poema se resuelve con rapidez y exactitud, no hay una línea de más, gracias al depurado oficio de la autora. Claudia Berrueto ha obtenido becas del Fonca y de la Fundación para las Letras Mexicanas. Entre sus libros están Polvo doméstico (2009), Costilla flotante (2013) y Sesgo (2015), con el que obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada.

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