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La cabaña de Kara Walker

Walker utiliza el soporte pictórico, no sólo para narrar, sino también para señalar, subrayar, revelar y criticar: con su obra explora el racismo, el sexismo, la violencia, los estereotipos, la discriminación y el odio en tiempos actuales

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“Una sutileza”, instalación de Kara Walker creada en 2014. Foto: Reuters
“Una sutileza”, instalación de Kara Walker creada en 2014. Foto: Reuters

Era una chica triste porque esa noche él se iría de Corinto para siempre. Durante su última cena, a la luz de las velas, ella dibujó el contorno de su amante siguiendo la sombra que la tenue luz le regalaba para guardarlo inalterado, delineado que su padre —el famoso alfarero Butades de Sición— transformó en relieve. Ésa es la triste leyenda del nacimiento de la pintura según Plinio el Viejo, y esta historia de los años setenta de nuestra era viene a cuento mil 920 años después, cuando Kara Walker, de Stockton, California, recrea otras historias tristes, también desde el delineado.

Las siluetas victorianas, esos serios retratos enmarcados en dorado, las siluetas de Lotte Reiniger en animación o los títeres de sombras chinos, una y miles de formas siguiendo la técnica del contorno, proceso sencillo que, según Plinio el Viejo, podría explicar el porqué de nuestra obsesión por dejar constancia en dos dimensiones. La pintura aún resplandece en manos de artistas todavía adscritos a la “conquista de las apariencias”, según Arthur C. Danto (hablando de arte que muchos llamamos “tradicional”), o tan contemporáneos y vanguardistas como Kara Walker. Ella ha sabido utilizar, desde 1995, el soporte pictórico, no sólo para narrar, sino también para señalar, subrayar, revelar y criticar: con su pintura, su gráfica, sus instalaciones, sus videos y su cine explora el racismo, el sexismo, la violencia, los estereotipos, la discriminación y el odio en tiempos actuales; o al recordar esas partes vergonzosas y macabras de la historia, esas que se tienden a esconder y a olvidar. “La silueta fue una solución casi perfecta para un proyecto complejo que había emprendido por mi cuenta: tratar de descubrir las a menudo sutiles e incómodas formas con que el racismo y los estereotipos racistas y sexistas influyen y escriben en nuestras vidas cotidianas”, explica la artista.

Walker utiliza las siluetas como anzuelo para hacernos reflexionar, a primera vista, acerca de la discriminación visual a la que estamos sujetos. Después del impacto, suele narrar, a partir de collage, gráfica o proyección, momentos y situaciones típicos o históricos donde entran en juego el odio y el deseo, recreando poses denigrantes e inquietantes sujetas a un discurso social, político, cultural o incluso económico, que utiliza la imagen como instrumento de control.

Kara Walker

En pequeño formato o en murales monumentales, la artista agranda un trasero hasta volverlo casi deforme para señalar la silueta estereotipada de un personaje negro, alarga el cuello de un personaje blanco, frunce el ceño de un mestizo o engorda a un burgués; rememora las plantaciones de algodón del sur de Estados Unidos a mediados de 1800, la estampa erótica de principios del siglo XX o la ilustración de cuentos infantiles; utiliza títulos de largo aliento, inspirados en la lengua inglesa anterior a la Guerra de Secesión: Grub for Sharks: A Concession to the Negro Populace, 2004, para la Tate de Liverpool, o For the Benefit of All the Races of Mankind (Mos’ Specially the Master One, Boss) para su otra individual en Kunsteverein Hannover; transforma una esfinge (en la mitología griega, un demonio de muy mala suerte) en una gigantesca mujer afroamericana, fabricada de azúcar blanco y elegantemente titulada A Subtlety (Una sutileza), creada en Nueva York en 2014.

En el presente y en el pasado, dentro y fuera del circuito del arte, las siluetas de Kara Walker hablan y cuentan su historia, a veces una historia más triste que la de la novia de Corinto dibujando la silueta de su amante a punto de partir. A veces más triste que un prejuicio y a veces más siniestra que el amo Haley… m.

 

Para leer

:: Seeing the Unspeakable: The Art of Kara Walker, Gwendolyn DuBois. Duke University Press Books, Estados Unidos, 2004.

 

Para ver

:: En ArtNet.

:: En el Guggenheim.

:: Entrevista a Kara Walker.

 

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