Los jóvenes y la política: entre la marginación y la rebeldía

Joven con máscara de anciano en manifestación contra la política tradicional

Los jóvenes y la política: entre la marginación y la rebeldía

– Edición 407

Joven con máscara de anciano en manifestación contra la política tradicional
Joven con máscara de anciano en manifestación contra la política tradicional

Decepcionados por los esquemas tradicionales de la política, los jóvenes buscan opciones para resolver sus problemas y expresar sus opiniones

Decepcionados de la política, debido a los excesos de sus tradicionales esquemas, los jóvenes buscan opciones para resolver sus problemas y expresar sus opiniones.

La actitud general de los jóvenes ante el Estado transita entre la ironía, el anhelo y el desdén por la vieja escuela política. Decepcionados de los esquemas tradicionales, los jóvenes de América Latina desconfían de los líderes políticos, no muestran interés en los debates y se refugian en expresiones artísticas y en las nuevas tecnologías.

Más de 60 expertos latinoamericanos en estudios juveniles, agrupados en el Consejo Iberoamericano de Investigación de la Juventud (COIIJ), se reunieron en noviembre de 2008 para hablar de éstos y otros temas. Varios coinciden en que a pesar de que hay inquietud por encontrar nuevas formas de expresión política, los jóvenes están decepcionados de los excesos cometidos por los tradicionales esquemas de gobierno.

Este descontento, en opinión de José Antonio Pérez Islas, fundador y presidente del COIIJ, se expresa en la escasez de líderes políticos e incluso de activistas sociales, músicos y cineastas con los cuales identificarse. “Son muy pocos los que establecen esa vinculación, y quienes lo hacen se esfuman poco a poco. En otros países, como Estados Unidos, vemos cómo el presidente electo Barack Obama logró asegurar su ingreso a la Casa Blanca acercándose a minorías que convirtió en mayorías y entre ellas estuvieron los jóvenes, tomó provecho de los nuevos recursos de la internet”, apunta Pérez Islas, quien vaticina que quizá el fenómeno Obama no perdure más allá del año 2008. “En México, Andrés Manuel López Obrador logró entusiasmar a los muchachos —al igual que a otros segmentos—, pero apenas se aportaron datos oficiales [del proceso electoral] el fenómeno fue desvaneciéndose”.

Pérez Islas es coordinador del Seminario de Investigación en Juventud de la unam y lo fue de la Encuesta Nacional de la Juventud en 2000 y 2005. Asegura que “no son los jóvenes sino la sociedad mexicana en general la que se ha alejado de la vida política”, y cree que es un error identificar a la juventud con una presunta apatía: “El pueblo en general repudia las estructuras formales de la política; se necesitan nuevas opciones. Sin embargo, a los adultos se les dificulta manifestarlo en una encuesta e incluso en una charla, por pudor; a los jóvenes les es fácil manifestar su postura”.

    

Política para viejos
Los políticos mexicanos no piensan en los jóvenes y los analistas siguen acariciando la relación que solía existir entre los muchachos y las estructuras clásicas.



“No son los jóvenes sino la sociedad mexicana en general la que se ha alejado de la vida política. El pueblo en general repudia las estructuras formales de la política”: José Antonio Pérez Islas.

Martin Hopenhayn, investigador de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), señala varios puntos en los que México coincide con otros países de América Latina: “Esta generación no encuentra respuesta adecuada en la oferta política e instituciones sociales. Esa falta de conexión ha provocado conflictos en cuestión de salud, violencia e, incluso, maternidad no deseada”. Como ejemplo pone los índices de suicidio, homicidio y trastornos alimenticios. Los menores de 30 años encabezan estas estadísticas, a pesar de ser los más sanos en términos convencionales. “En Colombia, la mayoría de los hombres que son asesinados son jóvenes. La principal causa es la violencia, a la que están ligados el desempleo y la crisis de identidad”.

María Marta Collignon, académica del ITESO, sostiene que, sin embargo, los jóvenes no han perdido las esperanzas. “Es irónico ver cómo se mantienen al margen del acontecer político de su país, pero participan con mucho entusiasmo en campañas de defensa de los derechos de las focas en Alaska. No desprecian la política. Su actitud está más ligada a la búsqueda de nuevas alternativas que al desinterés total”.

Collignon cree que esta posición comenzará a mover las bases de las instituciones más difíciles, como los gobiernos: “Los jóvenes agotan esperanzas, pero no las pierden. Tanto en la academia como en lo político y hasta en la religión. Es interesante ver que, a pesar de que saben que obtener empleo es difícil, eligen apostarle a una carrera. Encuentran ámbitos privados para expresarse: la música sigue siendo un canal, pero ahora no protestan; manifiestan sus inquietudes en corto en géneros alternativos y toman provecho de la revolución tecnológica. Internet les resuelve problemas en tres minutos”.

Pérez Islas coincide: “Lo que la generación actual vive es una transformación de pensamiento político. Tienen como ventaja las referencias del pasado, de los que ahora son adultos, y algo mejor: una capacidad de adaptación superior”. m.

    MAGIS, año LVII, No. 484, noviembre-diciembre 2021, es una publicación electrónica bimestral editada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A.C. (ITESO), Periférico Sur Manuel Gómez Morín 8585, Col. ITESO, Tlaquepaque, Jal., México, C.P. 45604, tel. + 52 (33) 3669-3486. Editor responsable: Humberto Orozco Barba. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2018-012310293000-203, ISSN: 2594-0872, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Edgar Velasco, 1 de noviembre de 2021.

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