El ITESO cumple 50 años

El ITESO cumple 50 años

– Edición 396

En este artículo se nos narra la historia de la fundación del ITESO, desde sus inicios hasta la actualidad, las razones por las cuales fue fundada, al igual que la etapa que se vivia en esos momentos.

A mediados de los años cincuenta se vivía “el milagro mexicano” junto con el apogeo del presidencialismo de “los gobiernos emanados de la Revolución”. En Guadalajara habían ya cicatrizado en buena medida las heridas de la guerra cristera; la Perla Tapatía se transformaba paulatinamente de “rancho grande”, con olor a tierra mojada, a ciudad moderna; pero muy primitiva en asuntos universitarios, ya que sólo existían dos universidades: la de Guadalajara, estatal, fundada en 1925 y la Autónoma de Guadalajara, privada, fundada en 1935. Los últimos años de los treinta y toda la década de los cuarenta fueron peculiares para el mundo estudiantil tapatío: la Universidad de Guadalajara se autonombraba “socialista”, con la connotación propia de la política cardenista, y la Universidad Autónoma proclamada como católica en sus orígenes. No eran raros los enfrentamientos entre ambas universidades.

A mediados del siglo XX, la Universidad de Guadalajara no admitía a quienes vinieran de colegios particulares, y la Autónoma de Guadalajara, diferente en buena parte de su pensamiento inicial, para esas fechas, 1956 y 1957, no satisfacía las aspiraciones de muchos jóvenes que terminaban sus estudios de preparatoria en escuelas ajenas a la Universidad oficial. Si no les interesaba ingresar a la Autónoma de Guadalajara debían buscar un plantel fuera de la ciudad: la primera opción había sido la que obviamente ya no podía satisfacer las necesidades nacionales de educación universitaria: cada día restringía más la admisión de alumnos de provincia. Otra alternativa era buscar universidades privadas fuera de Guadalajara, lo que representaba gastos mayores y posibilidades de cupo cada vez más restringidas.

En 1957 un grupo de padres de familia decidió que ante la disyuntiva imperiosa en la elección de una universidad, siendo una oficialmente socialista como se decía la de Guadalajara, y otra de ideología muy peculiar, como la Autónoma de Guadalajara, era necesario generar una tercera opción: una universidad fundamentada en los valores cristianos, entre los que sobresalieran la libertad y la preocupación social. Se pensó en la Compañía de Jesús (en los jesuitas) para dirigir e inspirar la nueva institución. En parte para evitar el enfrentamiento con las dos universidades que ya existían y en parte para que el gobierno central de los jesuitas, de Roma, no argumentara la existencia en México de una universidad jesuita, la Iberoamericana, como factor obstaculizante para la fundación de otra, se decidió darle el título oficial de Instituto Tecnológico, aunque con la clara idea de un plantel universitario, y la prueba es que se pensaba en la creación de la Facultad de Filosofía y de la Escuela de Psicología.

Así, el 31 de julio de 1957 se fundó la asociación civil que propiciaría el nacimiento del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente: el ITESO. Buena parte de los tapatíos vio con buenos ojos esta nueva opción; y la Universidad de Guadalajara, aunque sin ninguna declaración oficial, no objetaba que naciera otra oportunidad de estudios universitarios para los jóvenes. En cambio, la Universidad Autónoma lo consideró como una competencia e invasión a su ámbito entre estudiantes que procedían de escuelas privadas.

El ITESO inició clases en septiembre de 1959, si bien antes, en 1958 y principios de 1959, organizó cursos y conferencias sobre temas filosóficos, matemáticos y arquitectónicos. Al igual que las universidades medievales, comenzó sin locales propios y solamente con su universitas, con su totalidad de maestros y alumnos. Hubo grupos radicales que se le opusieron abiertamente y aun destruyeron el mobiliario de sus primeras oficinas. Los principios fueron dramáticos, sin recursos económicos y solamente con el entusiasmo de maestros quijotescos y alumnos inmensamente generosos, que emprendieron sus estudios sabiendo que su Universidad no podía otorgarles títulos con validez oficial. Muchos, muchísimos, fueron los obstáculos que el iteso tuvo que sortear, pero, como dijera uno de sus grandes rectores, Xavier Scheifler: “vale la pena soportar todo para que se vea que, en una ciudad sectaria, el Evangelio ofrece una alternativa universitaria de libertad”. Esfuerzos, desvelos, sueños y ensueños, ingenios muy variados y amor a la ciencia, así como preocupación por los demás, han llevado al iteso a lo que es hoy: una Universidad prestigiada y respetada, que está por cumplir su primer medio siglo de vida: ¡¡Felicidades!! m.

    MAGIS, año LVII, No. 482, julio-agosto 2021, es una publicación electrónica bimestral editada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A.C. (ITESO), Periférico Sur Manuel Gómez Morín 8585, Col. ITESO, Tlaquepaque, Jal., México, C.P. 45604, tel. + 52 (33) 3669-3486. Editor responsable: Humberto Orozco Barba. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2018-012310293000-203, ISSN: 2594-0872, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Edgar Velasco, 1 de julio de 2021.

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