Cómo sacudir la vergüenza de nuestras ciudades
Moisés Navarro – Edición 510

Entre la recuperación de espacios perdidos y la resignificación de otros, las ciudades se las han arreglado por corregir algunas de sus acciones y lugares vergonzosos
Sucede, en algunas ciudades, que una decisión precipitada —por moda o por ineptitud— termina por transformar de manera negativa el espacio urbano, ya sea porque se derrumbe algún edificio histórico, o porque un parque se transforme en una torre departamental. O por el simple descuido y el abandono de ciertas zonas. Ciudades enteras se ganan títulos bochornosos: Daca, en Bangladesh, es una de las ciudades con más basura en el mundo; en Sudán, 90 por ciento de la población vive en barrios irregulares, con los problemas que esto conlleva.
Pero las ciudades son más que sólo espacio: son vida, y en ellas ocurren acontecimientos que hubiéramos querido mejor olvidar: desastres ecológicos, el paso de la guerra, espacios donde la inseguridad se acrecienta o de los que el crimen se ha apoderado. Esos sucesos forman también parte de la memoria de las metrópolis.
Nuestra ciudad, Guadalajara, ha padecido algunos de ellos: la destrucción patrimonial de buena parte de la ciudad como resultado de la búsqueda de la modernidad que se propusieron un gobernador y su arquitecto; la universidad pública que se construyó donde había un edificio histórico; los parques que se venden a inmobiliarias y un monumento cubierto de fotografías por los familiares de decenas de personas desaparecidas, que esperan en algún momento encontrar a sus seres queridos.
Entre la recuperación de espacios perdidos y la resignificación de otros, las ciudades se las han arreglado por corregir algunas de sus acciones y lugares vergonzosos.
El estuario de Nervión
Durante el crecimiento industrial y, por ende, urbano, las grandes ciudades han contaminado sus ríos, con desechos tóxicos industriales y aguas negras; esto ha generado la pérdida de la vida en estos sitios. En Bilbao, España, se echó a andar un plan para la recuperación del río. Un plan de saneamiento que inició desde 1979 y que ha pasado por varias etapas. Si bien, el País Vasco no tiene el capital que tuvo París para sanear el río Sena con motivo de los Juegos Olímpicos de 2024, sí ha logrado devolver la vida al estuario.
Arte para preservar la memoria
Más de 80 mil personas han sido asesinadas por la guerrilla en Medellín, Colombia. En 20 años se contabilizaron al menos 48 masacres. Tanto víctimas como victimarios han realizado murales en los sitios donde ocurrieron los hechos funestos. Los barrios de Medellín se llenaron de arte, pero con un propósito claro: la preservación de la memoria. La Comuna 13, uno de los puntos donde los conflictos alcanzaron su punto más candente, a lo largo de sus calles se ha convertido en una galería de arte.
Fresh Kills
Se llegó a decir que el basurero de Fresh Kills, en Nueva York, era tan grande que podía verse dese el espacio. Quizás es una exageración, pero nos da una idea de la dimensión descomunal que tenía este sitio. Funcionó de 1948 a 2001. El proyecto de transformación del Fresh Kills no sólo contempla hacerlo un parque, sino recuperar parte de su ambiente original, con el rescate de humedales y fauna nativa, a fin de convertirlo en un área verde más grande que Central Park.
Lecumberri
La cárcel de Lecumberri fue una de las prisiones más terribles del país. Albergó, no solamente a criminales, sino también a presos políticos como José Revueltas —quien habla en su novela corta El apando acerca de los castigos que ahí se infligían a los presos— y a famosos como Juan Gabriel. Fue escenario de los acontecimientos de la Decena Trágica y se le atribuyen algunas leyendas urbanas. La prisión cerró sus puertas en 1976 y al año siguiente iniciaron los trabajos para transformarla en el Archivo General de la Nación.
La terminal de São Luís
Uno de los sitios más inseguros de la ciudad brasileña de São Luís era su terminal de autobuses, ubicada en el centro. Además de volver el espacio más seguro (en términos de percepción de delincuencia, pero también para poder cruzar la calle a salvo del tránsito vehicular), el espacio se transformó mediante la renovación de banquetas y de un parque con un diseño original que incluye un espacio para niños, canchas deportivas, jardineras, sitios para sentarse y rampas para el skateboarding.