La sequía en Australia: el cáncer que está devorando las granjas

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La sequía en Australia: el cáncer que está devorando las granjas

A nivel del suelo, la sequía en Australia luce como una extensión de polvo marrón sin rasgos distintivos, pero desde el aire adquiere la apariencia de una obra de arte hecha con colores y texturas, a medida que la tierra se agrieta bajo un sol abrasador.

Los surcos arados en la tierra seca se parecen a los círculos concéntricos con que los grupos aborígenes recrean una antigua mitología, y el ganado hambriento que hace fila para alimentarse recuerda una pintura abstracta, con sus sombras alargándose en el paisaje, en una imagen surrealista.

Sin embargo, para el granjero Ash Whitney no hay tal belleza. Lo que hay es sangre, sudor y lágrimas, mientras se esfuerza para alimentar a su ganado con las ramas secas de los árboles de Kurrajong, el último recurso con que cuenta.

“He pasado aquí toda mi vida, y parece que esta sequía va a quedarse aquí por un buen rato”, afirma con desesperación Whitney, cuya propiedad, cercana a Gunnedah, se encuentra en las llanuras de Liverpool, un área habitualmente fértil que ahora ha tenido el promedio de lluvias más bajo en casi 30 años.

La peor sequía que se recuerda está arrasando con zonas del este de Australia, y los granjeros luchan para hacerle frente, a la vez que se preguntan por su futuro.

El ganadero Tom Wollaston, nacido hace 70 años en la misma casa donde vive hoy, teme por lo que la sequía significará para sus hijos, quienes se quedarán con las 2 mil 300 hectáreas de su propiedad cuando él “cuelgue las botas”.

“Por lo visto, no puedo hacer nada más que alimentarme y mantener las cosas en marcha, pero la sequía parece ir un paso delante de mí todo el tiempo. Seguiremos luchando, pero es un gran esfuerzo para todos”, dice Wollaston.

Su esposa, Margo, asegura que la sequía tiene un impacto muy negativo, no sólo en su familia, sino en toda la comunidad de granjeros en las inmediaciones de Tamworth, en el estado de Nueva Gales del Sur.

“Creo que la sequía es un poco como el cáncer: va devorándote, y todo se seca más y más, de un modo cada vez más severo, e impacta tu vida de forma cada vez peor. Yo trato de mantener limpios el jardín y la casa, porque eso mantiene tu cabeza en su lugar durante la noche”.

May McKeon, de 79 años, y su hijo Jimmie viven en una propiedad cerca de Walgett, también en Nueva Gales del Sur, donde casi no ha llovido desde 2010.

“Mi bisabuelo se estableció aquí en 1901, y nunca tuvo que sacar al ganado de los potreros de ahí”, dice, señalando hacia el oeste. “Pero ahora hemos tenido que acercar los animales a la granja, para alimentarlos más fácilmente”.

La granja ha obtenido pocos ingresos en los últimos años, y, cuando se agoten sus recursos, el aumento en los precios del heno dejará a la familia en una situación que no ha tenido que enfrentar en más de cien años.

Una cuarta parte de la producción agrícola de Australia procede de Nueva Gales del Sur, y el gobierno estatal ha entregado a los granjeros más de mil millones de dólares australianos como fondos de emergencia. La última entrega de estos fondos (500 millones) se hizo el 30 de julio pasado.

La Oficina Australiana de Meteorología asegura que algunas regiones de Australia enfrentaron el segundo verano más cálido en diciembre y febrero pasados, y que acaban de pasar, en marzo y mayo, por uno de los otoños más secos y calurosos de los que se tenga registro.

La sequía, que se ha abatido sobre más del 95 por ciento de la superficie de Nueva Gales del Sur, no tiene un final a la vista. *

    MAGIS, año LVIII, No. 490, noviembre-diciembre 2022, es una publicación electrónica bimestral editada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A.C. (ITESO), Periférico Sur Manuel Gómez Morín 8585, Col. ITESO, Tlaquepaque, Jal., México, C.P. 45604, tel. + 52 (33) 3669-3486. Editor responsable: Humberto Orozco Barba. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2018-012310293000-203, ISSN: 2594-0872, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Edgar Velasco, 1 de noviembre de 2022.

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