Políticas públicas en dos ruedas
Patricia Karenina – Edición
Foto: Luis Ponciano
Pedaleaba por avenidas transitadas. Mientras veía a sus compañeros atascados en el trafico motorizado, los saludaba a una velocidad constante. Llegaba temprano a clases y cuando sus colegas entraban minutos después al salón le decían: “Estás loco”. Juan Luis Sube, sonriente, respondía que aparte de llegar más temprano, se divertía en el camino. Pero no fue el único beneficio: su interés por un mejor ambiente, una movilidad no motorizada y su activismo en el tema le ayudaron a conseguir su actual trabajo en el Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga, donde coordina proyectos de movilidad urbana.
Sube –como lo conocen- egresó de Ingeniería Ambiental del ITESO en 2009. Desde el inicio de su carrera, la bicicleta lo transportó desde la colonia Providencia. Primero un día a la semana y al final casi diario. Como alumno estudió la ubicación de las paradas de camión dentro del campus y diseñó una propuesta de renta de bicicletas para pequeños trayectos. Asegura que esto ayudó a abrirle perspectivas y comenzar a fijarse más en la calle, “ver más a fondo el problema”, recalca. Actualmente los presupuestos que trabaja en el ayuntamiento no están alejados de lo que en esos años analizó como posibilidad.
Recién egresado trabajó en un proyecto sobre manejo de residuos, pero los recursos eran bajos. Comenzó labor en un hotel y fue cuando se enteró de una oportunidad como ingeniero ambiental en el ayuntamiento. En la entrevista, al compartir su experiencia como ciclista, miembro del Colectivo Voluntario Movilidad Solidaria del ITESO y sus observaciones de una mejor ciudad; sirvió para ser aceptado en otro puesto donde el reto es la movilidad, ciclovías, señalización en carreteras, paradas de camión y menesteres así.
Actualmente contribuye en el trabajo de cuatro proyectos de ciclovías en el Ayuntamiento (Una ciclovía por San Agustín -ya inaugurada-, otra por Adolf Horn con bosque lineal, la tercera en El Zapote por el aeropuerto y la cuarta es la Bici-ruta de Cajititlán) y comenzará un quinto (de Santa Anita a San Sebastián), donde tendrá la oportunidad de iniciar el pre-proyecto. Esto da facilidad en decidir con tiempo la planeación y no como en los otros cuatro, donde el avance del trabajo causó conflictos. “Me costó trabajo hacerme mi lugar. Poco a poco vieron que no decía las cosas por nomás sino que me basaba en mi experiencia”, recuerda.
Aún con una distancia más prolongada de su casa al trabajo, Sube trata de no dejar su bicicleta ya que quiere “tomar riendas en la solución, porque si comienzo a usar carro me voy a convertir en parte del problema”. Cuando es inevitable, lo soluciona organizándose en auto compartido. “Sigo haciendo la costumbre de buscar con quien irme aunque sea complicado, sí se puede hacer”, enfatiza.
Este joven, aficionado del Atlas, continuará trabajando en esta Administración por un mejor municipio. Como ejemplo, el próximo paseo que convocan por Cajititlán el domingo 5 de junio por la mañana por el Día Mundial del Medio Ambiente.
“Ha aumentado la gente en bici”, recalca Sube, “pero todavía se puede hacer más. Necesitamos dejar de pensar en pasos a desnivel. Si sumamos los recursos invertidos en los últimos 5 años en pasos a desnivel, tendríamos una cantidad considerable para una movilidad masiva y diversa”.
Ser ciclista en la Zona Metropolitana de Guadalajara
“No quiero decir que no es riesgoso. Uno tiene que tomar sus precauciones, estar alerta”. Asegura que esta experiencia necesaria se va haciendo con la práctica. Comenzar en horas calmadas o ir a paseos ciclistas es un inicio. Ya como transporte regular, “tienes que estar a la defensiva, posicionarte, que te vean para cuidar tu persona. No confiar en que el auto pondrá su direccional y mirar siempre al automovilista a los ojos”.
El dilema de varios ciudadanos es si esperarse a que exista infraestructura o comenzar a pedalear para que sepan que somos más los usuarios. Para Sube, “hay que exigir andando en bici, porque hacer costumbre es complicado”. Describe que, aun teniendo ciclovías, los que no se dan la oportunidad de pedalear pondrán otro pretexto para no hacerlo. Su madre preocupada le señala que hoy y siempre es peligroso mientras que su padre le apoya porque dice que si a eso se dedica, hay que ser coherente.
¿Tienes algún plan a futuro?
Sí, un viaje largo en bicicleta hacia Brasil.
¿Con qué objetivo?– sonríe enfático y responde:
Al Mundial.