Música boscosa
Alfredo Sánchez Gutiérrez – Edición 516

La supuesta tranquilidad de ese mundo, en contraposición con la agitación citadina, también ha sido buscada por músicos de distintos tiempos y géneros musicales
La naturaleza ha sido motivo de inspiración para los músicos en prácticamente todas las épocas. Y los bosques y sus entornos, como parte de ella, tienen un lugar especial como fuente inspiradora. Los trovadores medievales, por ejemplo, con frecuencia se referían a los bosques, a su flora característica, al canto de las aves y otros asuntos bucólicos. En épocas posteriores de la música culta, autores como Beethoven, Dvorák, Strauss, Schumann o Wagner compusieron motivos pastorales, escenas campestres o directamente relacionadas con los bosques, lo mismo que compositores más recientes como Moncayo, Messiaen o Takemitsu.
La supuesta tranquilidad de ese mundo, en contraposición con la agitación citadina, también ha sido buscada por músicos de distintos tiempos y géneros musicales, tanto en lo clásico como en lo popular, para hallar ahí motivo de inspiración o, al menos, la calma necesaria para componer. Van algunas recomendaciones de música boscosa.
Songs From the Wood
Jethro Tull
La música de este grupo inglés aún vigente siempre tuvo una notable influencia de las canciones medievales y el folclor de su país. Su líder, cantante, guitarrista y flautista, el hiperactivo Ian Anderson, compuso este disco en 1977 como un intento de honrar esas tradiciones y la vida rural inglesa. En el tema que da nombre al disco dice: “Déjame traerte canciones del bosque / Para que te sientas mucho mejor de lo que imaginas / Únete al coro si puedes / Te convertirá en un hombre honesto”. Esta es una versión en concierto.
“Norwegian Wood”
Al Di Meola
Esta famosa canción de los Beatles, escrita por John Lennon, fue conocida en México con el nombre de “Bosque Noruego” gracias a la equívoca iniciativa de algún traductor. Lo cierto es que, aunque algo de bucólico hay en la letra, no habla de ningún bosque, sino de un romance en el que se menciona la “madera noruega” que hay en la habitación de una chica. Como sea, la canción remite entre nosotros, aunque por razones equivocadas, al bosque. Esta es la versión del guitarrista Al Di Meola.
“Woods”
Lorelei Ensemble
Justin Vernon, líder del exitoso grupo indie estadounidense Bon Iver, grabó en 2009 “Woods”, canción a capella, es decir, sin instrumentación adicional al canto, aunque usó un procesador para modificar y “orquestar” su propia voz. La letra es muy breve y lleva a la introspección y el aislamiento que pueden encontrarse en esas zonas: “Estoy en el bosque / con la mente deprimida / Construyo un alambique para ralentizar el tiempo”. Esta es una versión a ocho voces femeninas con el ensamble Lorelei.
“Bosque de niebla”
Paquito Cruz Trío
Hay un tipo de bosque llamado “de niebla” o mesófilo, y es considerado uno de los ecosistemas más importantes por la gran diversidad biológica que alberga en un área reducida. En México hay algunos en Veracruz y Chiapas, donde se encuentra 10 por ciento de la flora del país. Pero, claro, son frágiles y están en peligro. Un destacado pianista veracruzano de jazz, Paquito Cruz, los ha usado como fuente de inspiración en un disco del año 2020 que se llama Cielo Tierra y que fue grabado durante la pandemia de covid.
“Sembrando flores”
Noé González y Helena Sánchez
La documentalista Mónica Álvarez Franco realizó en 2017 Bosque de niebla, donde cuenta de una pequeña comunidad en Veracruz cuyos habitantes son los guardianes de uno de esos ecosistemas en riesgo. Ellos intentan rediseñar sus hábitos para encontrar una vida más sostenible. Al final de la película se escucha el delicioso son veracruzano “Sembrando flores”, que interpretan de manera espléndida su autor Noé González (del grupo Los Cojolites) en la jarana y Helena Sánchez en la voz, y que nos recuerda la zona y el bosque.