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Experiencia de avanzada: Gilberto Aceves Navarro

Si, como dice el crítico Arthur C. Danto, las vanguardias eran límites y el rompimiento de éstos sucede en el arte contemporáneo, para la historia mexicana Gilberto Aceves Navarro ejemplifica a la perfección el génesis de esta completa libertad

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«Las bicicletas». Nueva York, 2011
«Las bicicletas». Nueva York, 2011

¿Qué sucede cuando un artista es feliz en su trabajo? Quizá, que no envejece nunca; que, como fruto del arduo trabajo que conlleva la pasión, el reconocimiento le llega sin buscarlo; que no se terminarán las preguntas y los retos por resolver, y que el tiempo se detendrá ante la infinitud de las posibilidades creativas del futuro. El maestro Gilberto Aceves Navarro es feliz en su trabajo.

Aceves Navarro es uno de los pocos artistas visuales que todavía pueden contar de viva voz la transición entre los movimientos artísticos conocidos como el Muralismo y la Ruptura y el Arte Contemporáneo. Cuenta esa historia con entusiasmo, lejos de la manía censora de sus contemporáneos (quienes apuestan solamente por los soportes tradicionales y los consideran los únicos y universales vehículos para el arte, como el recientemente fallecido José Luis Cuevas). Esa voz transmite también emoción por el trabajo de Ai Weiwei o Francis Alÿs, y el deseo de explorar nuevas plataformas, como sus planes para rendir homenaje al artista chino rompiendo una vasija prehispánica mexicana, tal como Ai lo hizo con una urna de la dinastía Han. Y si bien su labor en los últimos años ha sido más lenta e interrumpida debido a las enfermedades, está por comenzar una nueva serie de pintura y grabado en Guadalajara, y ha proseguido su quehacer como profesor en su alma mater, la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, a la que ingresó en 1950.

La Conquista, número 11 La Conquista, número 11

En 2011, durante su residencia en esta ciudad, realizó la serie de grabados Los Patinadores y una escultura urbana en acero que todavía puede observarse en la glorieta entre Avenida López Mateos y Avenida México para el Centro Cultural Exim, preámbulo para su monumental instalación sobre bicicletas en Nueva York y detonante para la gestión de su última serie pictórica, La Conquista (2011), una visión de los vencidos repleta de gestos sarcásticos.

Fue asistente de David Alfaro Siqueiros. Participó en el histórico proyecto de murales para la Feria Mundial de Osaka en 1970, que todavía pueden disfrutarse en una maravillosa sala en el Museo Felguérez, de Zacatecas, junto a los de Lilia Carrillo, Fernando García Ponce y Francisco Corzas. Creó el ya mítico Canto triste por Biafra (1979), hoy parte del acervo del Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México (obra que, según muchas voces de la crítica, bien podría resumir lo que significa el movimiento de la Ruptura), para después dedicarse a explorar el dibujo, la gráfica, la pintura, la escultura y la instalación con un espíritu comprometido con su tiempo (con fuertes dosis de crítica política), pero también con una visión mucho más adelantada a su momento: visionaria, adscrita a un expresionismo en constante transformación, algunas veces cercanísimo a la figura, pero —y en una misma serie llevada a sus últimos límites— abstracto por completo.

Los patinadores, 2011 Los patinadores, 2011

Si, como dice el crítico Arthur C. Danto, las vanguardias eran límites y el rompimiento de éstos sucede en el arte contemporáneo, entonces, para la historia mexicana, quizá Gilberto Aceves Navarro ejemplifique a la perfección el génesis de esta completa libertad, de esta ruptura de la generación del Muralismo, no sólo en orden cronológico, sino también temático y disciplinario; sin olvidar que el trabajo de Aceves Navarro resulta un bellísimo eslabón hacia la apertura desde su labor como profesor: “Al principio decían que lo que enseñaba era puro garabateo, pero lo que intentaba era romper los esquemas que motivan a los alumnos a copiar, perdón, a dibujar. Ahora lo que les enseño es a tener la capacidad para romper paradigmas, a ver y crear cosas nuevas”, explicó en alguna entrevista, seguramente sonriendo, como responde normalmente…1 m.

 

1. Centro Cultural Exim, La Conquista: Gilberto Aceves Navarro(Guadalajara: Grupo Exim y Taller de Grabado Chapultepec, 2011), p. 10.

 

Para conocer más

:: Sitio web oficial.

:: Entrevista con Cristina Pacheco (2013).

:: La Conquista: Gilberto Aceves Navarro, editado por Centro Cultural Exim en 2011, que puede leerse en línea.

::Gilberto Aceves Navarro: Desolación inmisericorde, de Luis Ignacio Sainz Chávez. Conaculta, 2009.

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