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El nuevo modelo de aprendizaje: el “conectivismo”

A diferencia de Europa, en México las instituciones educativas no aprovechan el uso de celulares inteligentes para gestionar la educación. “Lo que falta en las universidades e instituciones educativas, desde preescolar, es que se habitúen a usar el Internet para su aprendizaje, para su actualización, para buscar, para trabajar”, dice Édgar Altamirano Carmona.
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Édgar Altamirano Carmona

“Un fantasma recorre el mundo, y desde abajo se está imponiendo”, dice Édgar Altamirano Carmona al hablar del uso de Internet como una herramienta de gestión de conocimiento para estudiantes, profesores y profesionistas. Y sabe de lo que habla: redes sociales educativas, Internet en el aula, educación conectivista, tecnología web educativa y docente conectado, son algunos de los conceptos que aparecen en blogs y simposios junto al nombre de Altamirano en una búsqueda realizada en la web.

Cuando quiere situar la importancia del aprendizaje en red, Édgar Altamirano tiene una experiencia que contar: “En una charla en un colegio de bachilleres me encontré con un profesor que me dice que da clases de reparación de licuadoras viejas. Me pregunta: ‘¿Para qué me sirve el Internet?’.  Empezamos a buscar y aparecieron los planos de licuadoras viejas, desactualizadas. Él abre los ojos y dice: ‘¿Se pueden imprimir?’”.

El académico de la Universidad Autónoma de Guerrero  señala que actualmente el conocimiento de cualquier área está distribuido en Internet.  "Cada dos años la cantidad de información y conocimiento se duplica. Por ello en esta época tenemos que practicar el aprendizaje permanente (long life learning)”.

La ruta del aprendizaje en línea, dice, tiene dos vías: la individual y la colectiva. La primero se conoce como entorno personal de aprendizaje, o PLE por sus siglas en inglés (Personal Learning Enviroment). En cuanto a la ruta colectiva, ésta se realiza por inmersión, y en ella el aprendizaje es resultado de una interacción social.

Altamirano Carmona estuvo al frente de un taller que llevó por título El profesionista Conectado, en el marco del XXI Simposium de Educación que se realizó en febrero en el ITESO.

Los profesionistas hoy están obligados a saber cómo trabajar en Internet, ese “lugar” en el que han estado más de cuatro mil millones de habitantes al menos una vez. "Según las estadísticas, dos mil 500 millones de personas son usuarios cotidianos de Internet, uno de cada tres habitantes del mundo”, señala y agrega: “El ciudadano que trabaja tiene que ser un ciudadano digital y debe saber trabajar en Internet. Lo que falta en las universidades e instituciones educativas, desde preescolar, es que se habitúen a usar el Internet para su aprendizaje, para su actualización, para buscar, para trabajar”.

 

¿Cómo se puede gestionar el aprendizaje después de la universidad?

Se lleva a cabo en Internet, con las comunidades de aprendizaje y práctica que son lo que antes conocíamos como asociaciones de profesionistas. Ésas están pasando a Internet y además son masivas. Es una manera de mantener ese contacto con la gente de tu profesión y de poder compartir, aprender y conocer. Uno tiene que estar conectado con las fuentes de generación de información y conocimiento de su área de manera global.

En Internet tú puedes conectar con investigadores, buscar asociaciones, bibliotecas, videos, periódicos, centros de investigación, etcétera. Es lo que llamamos “Entorno Personal de Aprendizaje”, con las herramientas con que tú te acomodas para aprender y producir.

 

En la conceptualización de Graham Attwell, miembro del proyecto de Educación Abierta de la Comisión Europea, el Entorno Personal de Aprendizaje (PLE, en inglés) supone un cambio no sólo en la manera en que se usa la tecnología en la educación, sino también en la filosofía de la educación, ya que el proceso implica mayor responsabilidad e independencia por parte de quien busca aprender.

 

¿Cuál es la situación de México frente a otros países en cuanto a gestión de aprendizaje en red?

Estamos atrasados, porque en Europa ya se está trabajando el aprendizaje móvil. En los posgrados te dan una tablet y en ella va toda la información del posgrado. Los tiempos y lugares para trabajar ya no son exclusivos del aula.

En México no tenemos mucha costumbre de trabajar esto institucionalmente. Los chicos traen su celular, lo conectan a Internet, pero la institución no gestiona  la educación con esos medios móviles.

De hecho, según el Reporte Horizon del Consorcio de Nuevos Medios de 2013, el movimiento BYOD (“Traiga su propio dispositivo”, en inglés) cada vez es más popular en instituciones de educación superior. Las áreas en las que las universidades ya están incluyendo el aprendizaje móvil van desde materias relacionadas con el arte y hasta la medicina.

La experiencia de integrar dispositivos móviles en procesos de enseñanza formal no se limita al hecho de tener a la mano el material de consulta. Tal es el caso del Departamento de Biología de la Universidad de Yale, que en 2012 lanzó un programa en el que los alumnos, en lugar de ver las imágenes de las células en un libro electrónico, conectan sus tabletas a un microscopio digital, lo que les permite guardar y hacer apuntes de una imagen en vivo.

Las experiencias de cómo encaminar el aprendizaje en espacios alternos a las aulas no se limita al uso de tabletas o gadgets. Un maestro de la preparatoria Het 4e Gymnasium Amsterdam, de Amsterdam, usó las líneas de tiempo de Facebook para que sus alumnos relataran con fotos y videos la historia de los inventos del siglo XX, los viajes de Magallanes y la evolución de la moda desde 1950.

 

Invertir la pirámide del uso de internet

En los talleres que imparte entre maestros, Altamirano Carmona promueve el uso de recursos disponibles en Internet, pero ve un obstáculo en su divulgación: “Hay un problema importante, y esto ocurre incluso en Europa: los funcionarios de la educación y líderes académicos son los que tienen más retraso en la incorporación de Internet para aprender y trabajar. Los que toman las decisiones sobre la educación son los que no entienden Internet. Después de ellos son los profesores y los estudiantes en uso de Internet. Es necesario invertir esa pirámide”.

En México, el 64 por ciento de los usuarios de Internet tiene entre doce y 34 años, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de Información en los Hogares del 2012 que publicó el INEGI.

 

¿Hay condiciones para invertir la pirámide?

Es una batalla perdida, pero hay que darla. Con un solo maestro que uno consiga integrar (al uso de Internet), ya es una satisfacción. La gente es reacia porque así se formaron. Cada vez hay más profesores de bachillerato y secundaria que trabajan con blogs. Es como cuando apareció el comunismo en Europa y Marx y Engels acuñaron la frase de “un fantasma recorre Europa”. En este caso el fantasma recorre el mundo y desde abajo se está imponiendo. Los chicos ya saben que hay que buscar en Google antes de ir a la biblioteca.

 

Aunque confía en que el cambio de la pirámide se irá dando, Altamirano ve como fundamental el papel de los profesores para conseguirlo. “Antes se decía: ‘Necesito tecnologías para comunicar e informar (TIC)’, pero eso ya no es suficiente. Ahora se llaman TAG: Tecnologías para el Aprendizaje y la Gestión. Es decir, administración de conocimientos en Internet, saber trabajar colaborativamente, enseñar a los alumnos a generar conocimiento y dejarlo en Internet, lo que algunos llamamos ‘conocimiento conectivo’”, dice Altamirano.

“La realidad es que necesitamos un educador nuevo, que tenga nuevos usos y costumbres de habitar y trabajar en Internet. Este es un problema dificilísimo porque la gente que se formó sin Internet no siente que lo necesita”, completa. Y es que, a decir de Marc Prensky, los profesores son inmigrantes digitales y los estudiantes son nativos digitales, para quienes es imposible prescindir de Internet en su vida diaria.

 

¿De qué herramientas puede apoyarse un profesor?

Hay infinidad de herramientas que cambian todo el tiempo, por lo que el profesionista debe aprender la lógica de las herramientas. El profesor debe elegir con las que se sienta más cómodo y que se acomoden para hacer lo que él quiere que los alumnos conozcan.

Si va a transmitir videos educativos, el profesor tiene que saber cómo se administran los videos en internet, los tipos de formato que hay, las plataformas para compartir, restricciones sobre copyright.

 

En sus talleres, Altamirano Carmona acerca a maestros y profesionistas a las primeras herramientas de las que pueden echar mano para iniciar su red de aprendizaje personal. “Hay programas que se llaman ‘agregadores de contenidos’ con los que lo único que se necesita es el enlace a un blog, de manera que, cuando el autor suba algo, el agregador lo mostrará sin necesidad de que el usuario busque el contenido. Es como una suscripción a una revista o periódico”.

Hoy se habla del uso del social software, como los wikis y blogs, para compartir información. Su principal cualidad es terminar con la división entre productores y consumidores de contenidos. “Consumidores se convierten en productores, a través de crear y compartir”, dice Attwell en su ensayo Entorno Personal de Aprendizaje – ¿El futuro del eAprendizaje? Para Attwell, un aspecto interesante del uso de tales herramientas es que esas comunidades extienden “su periodo de vida” más allá del tiempo que dura el curso.

Estar inmersos en la red es lo más importante a la hora de habilitarse en el aprendizaje permanente, según Altamirano Carmona.

 

El futuro: juegos e impresión 3D

El Consorcio Nuevos Medios publica cada año un reporte en el que da a conocer posibles tecnologías emergentes que podrían llegar a influir en la educación, principalmente la de nivel superior.

Además de dar un estimado de cuándo el uso de determinada tecnología podría generalizarse en el ámbito educativo, el reporte da cuenta de qué universidades ya le dieron un uso académico.

En el caso del reporte de 2013, se asegura que las tabletas y los Cursos Masivos Abiertos en Línea (MOOC, por sus siglas en inglés: Massively Open Online Courses) se habrán generalizado en un año.

Los MOOC son concepto acuñado por George Siemens y Stephen Downes en 2008. Esta modalidad ha permitido que personas que no pertenecen a determinada institución puedan participar en los cursos que se imparten ahí, como el que desde 2012 imparte el Instituto de Tecnología de California titulado “Learning from Data” y que ha registrado más de cien mil alumnos inscritos en un formato que permite realizar preguntas en tiempo real a los expositores.

En dos o tres años se estima se podrá generalizar la técnica de juegos al ámbito educativo como una herramienta que estimula la solución de problemas, el trabajo en equipo y el pensamiento crítico entre los estudiantes. Un ejemplo del empleo de esta herramienta son los juegos de simulación empresarial que utiliza Universidad de Washington en su escuela de negocios.

Por último, el reporte incluye la impresión 3D como una herramienta de aprendizaje que se generalizaría dentro de cuatro o cinco años. La Universidad Emily Carr University está usando esta tecnología para acortar los tiempos de producción de textiles  y cerámica con una impresora que les costó 500 dólares.

 

 

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