El hambre en el cine revela y rebela

El hambre en el cine revela y rebela

– Edición 515

Imagen de la película «Hunger», de Steve McQueen.

Por medio del hambre cobran protagonismo diferentes matices de la condición humana. Permite explorar los límites de lo humano en condiciones extremas

El hambre en el cine ha sido abordada desde diferentes géneros, con intenciones diversas y con ánimos contrastantes: de la tragedia a la comedia y, muy a menudo, como drama; como pretexto para reflexionar acerca de la condición humana o como asunto de denuncia social; con amplio protagonismo o como elemento de un contexto. En no pocos casos se aborda con literalidad y cobra protagonismo la comida. Pero también se convierte en metáfora y va más allá de la fisiología: al añadirle apellidos se habla de “hambre de triunfo” o “hambre de poder”, como en el caso de la cinta tailandesa Hunger (2023), de Sitisiri Mongkolsiri, que hace de la cocina un espacio propicio para el ejercicio abusivo del poder.

Los abordajes desde la ficción tienen mayor difusión y tal vez son los más conocidos, pero no es extraño que el documental la convierta en un tema pertinente para la denuncia. Así sucede, por ejemplo, con On the Frontlines of Hunger (2025), que expone la hambruna en Kenia; o Gaza: el hambre como arma (2025), producción del canal francoalemán Arte que, como su título anticipa, exhibe cómo Israel utiliza el hambre como arma de guerra contra Palestina.

Por medio del hambre cobran protagonismo diferentes matices de la condición humana. Permite explorar los límites de lo humano en condiciones extremas: desde los estragos físicos que sufre el cuerpo hasta los sinsabores que experimenta la mente. El cine, entonces, saca provecho de la paradoja: mientras la percepción de la realidad se nubla, las películas incrementan su claridad y resultan reveladoras.

La quimera del oro (The Gold Rush, 1925) de Charles Chaplin

En más de una ocasión, Chaplin encarnó a personajes desamparados que, hambrientos, deambulan por las calles. Aquí da vida a un buscador de oro en Alaska, donde las condiciones son hostiles: además de padecer fríos extremos encara la falta de comida. La escasez es tal que cocina un zapato para engañar al hambre. En otro momento “juega con su comida”, en la famosa danza de los panes. En esta película, Chaplin consigue una comedia cabal, en la que el humor empuja la crítica (a la sociedad desigual y al “hambre de riquezas”).

Los olvidados (1950), de Luis Buñuel

Pedro es un niño que pasa sus días —y algunas noches— en la calle. Un buen día decide ser “un buen hijo” y, hambriento, pide comida a su madre. Ella se la niega y él se debate entre el hambre y el odio. En un sueño ella le ofrece un trozo de carne, pero le es arrebatado por su némesis, el ubicuo Jaibo. Más adelante llega a una granja de rehabilitación, cuyo director afirma que “con el estómago lleno todos somos mejores”. Pero a Pedro, aun con el estómago lleno, las circunstancias le niegan la posibilidad de “ser mejor”.

Hambre (Svält, 1966), de Henning Carlsen

Inspirada en la novela homónima de Knut Hamsun, la acción transcurre en 1890 y registra la debacle del joven Pontus, quien se empeña en vivir de lo que escribe. Pero sus ingresos son escasos y padece hambre por largos periodos. La actuación subraya la extenuación de Pontus; la imagen, en blanco y negro y por medio de filtros, da cuenta de su estado mental. La historia puede interpretarse como un orgulloso experimento autoimpuesto, pero lo cierto es que el hambre revela oscuras facetas del ser humano, que este no consigue ocultar ni con su infinita hipocresía.

La isla de las flores (Ilha das Flores, 1989), de Jorge Furtado

Este cortometraje sigue a un jitomate, desde su cosecha hasta un basurero. Furtado hila definiciones (de ser humano, de cerdo o isla) y, repeticiones mediante, hace hincapié en características concretas de los seres definidos para construir un discurso tan irreverente como demoledor: con bastante ironía exhibe cómo en el capitalismo saciar el hambre es un asunto de clase social; y algunos humanos tienen un estatus inferior al de los cerdos. En 12 minutos la cinematografía termina por ofrecer una amplia lección de sociología. Memorable.

Hunger (2008), de Steve McQueen

Es el primer largometraje del inglés Steve McQueen. Se inspira en sucesos que tuvieron lugar en una prisión de Irlanda del Norte en 1981. Sigue la huelga de hambre de Bobby Sands, militante del Ejército Republicano Irlandés que busca recuperar el estatus especial (presos políticos) del que gozaban los miembros del ERI. En su historia, McQueen va más allá de la Historia y explora lo que sucede en cuerpos y mentes en situaciones opresivas. El resultado es inquietante; alcanzó para ganar la Cámara de Oro y el premio de la Crítica en Cannes.

Para saber más
:: Gaza: el hambre como arma. Reportaje completo y subtitulado.
:: On the Frontlines of Hunger (completo y subtitulado).
:: La quimera del oro (escena del zapato).
:: La Isla de las flores (corto completo subtitulado).
:: Steve McQueen habla de Hunger.
:: Los olvidados (sueño).
:: Hambre (completa, con subtítulos y doblada al ruso).

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MAGIS, año LXII, No. 515, julio de 2026, es una publicación electrónica mensual editada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A. C. (ITESO), Periférico Sur Manuel Gómez Morín 8585, Col. ITESO, Tlaquepaque, Jal., México, C.P. 45604, tel. + 52 (33) 3669-3486. Editor responsable: José Israel Carranza Ramírez. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2018-012310293000-203, ISSN: 2594-0872, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Édgar Velasco, 1 de julio de 2026.

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