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El boom de las incubadoras de empresas

En México hay alrededor de 500 incubadoras. En Jalisco, más de 40. Todas nacieron con el objetivo de apoyar a los emprendedores a levantar su propia empresa. El ITESO tiene dos de las más experimentadas.

 

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Bill Gates, Walter Elias Disney, Sam Walton y el recientemente fallecido Steve Jobs. ¿Qué tienen en común estos personajes? Simple: son cuatro de los más famosos emprendedores en el mundo. Ellos tuvieron una idea, la desarrollaron y la cristalizaron en lo que hoy conocemos como Microsoft, Walt Disney Company, Wal-Mart y Apple Inc., respectivamente. Aunque difícil, emular sus historias de éxito no es imposible, sobre todo porque quienes hoy se atreven a crear un negocio nuevo tienen una gran ventaja: las incubadoras, instancias que tienen como objetivo apoyar en la creación de pequeñas empresas y darles seguimiento en sus primeras etapas.

Las incubadoras se agrupan en tres tipos: tradicionales, tecnología intermedia y alta tecnología. En México existen alrededor de 500, según datos de la Secretaría de Economía (SE), y en Jalisco hay cerca de 45, dirigidas por instituciones de educación superior, ayuntamientos, organismos empresariales y organizaciones no gubernamentales. El ITESO tiene dos de las más experimentadas en sectores tradicionales y de alta tecnología.

En opinión de Mauricio Torrecilla, coordinador de la Incubadora Jovem-ITESO, enfocada a sectores tradicionales y de tecnología intermedia, el año pasado tuvo lugar un boom en la creación de este tipo de organismos. Explica que el año en que nació esta instancia en la Universidad, en 2004, se creó el Sistema Nacional de Incubadoras, cuando había en gestación apenas alrededor de 50. Carlos González, director general de Sectores y Cadenas Productivas de la Secretaría de Promoción Económica (Seproe), explica que por esas fechas ya existían algunos modelos de incubación de instituciones, como en el Instituto Politécnico Nacional, pero a raíz de que las instancias federales comenzaron a reconocerlos y a regularlos, se vivió una “explosión”.

En el Estado, agrega, el apoyo al emprendimiento se incrementó con la creación, en 2007, del Modelo Jalisco Emprende por parte de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ). Al siguiente año, Seproe se unió a este trabajo debido a que hay “un tema importante de subempleo. Hay muchos egresados que están saliendo al mercado laboral y no encuentran dónde emplearse. Una de las apuestas es buscar la creación de empresas formales, duraderas y rentables”, indica el funcionario. 

 

Experiencia en la formación de emprendedores

Ser emprendedor y empresario en México no es sencillo. A decir de Óscar Fernández, coordinador de la incubadora de alta tecnología del ITESO, se requiere “arrojo” y “valentía” por la cantidad de trabas a las que se enfrentan los empresarios, entre ellas la burocracia, lentitud en los trámites y cargas fiscales. Pero eso no es todo. Una empresa nueva es como un “bebé” que está en alto riesgo y requiere un especialista que lo proteja de los factores internos —falta de planeación, estructura, conocimiento— y de peligros externos —el mercado.

Actualmente, el iteso cuenta con dos programas de apoyo a emprendedores: Programa Joven Empresario Universitario (Jovem) —que este año evolucionó a Programa de Formación, Incubación e Impulso de Tecnología Intermedia— y el Programa para la Gestión de la Innovación y la Tecnología (Proginnt). El primero está enfocado en el sector tradicional, como calzado, joyería y textil, y tecnología intermedia; el segundo, en la alta tecnología.

Jovem, que nació en 2001, está integrado por tres servicios: formación de emprendedores (a través del Taller para el Desarrollo del Plan de Negocios), la incubadora de negocios y la comunidad empresarial. “El ITESO da a los emprendedores un seguimiento que les permite arrancar y tener un plan de negocio a tres años. Además está la parte ética-valoral: formar empresas que van a generar un impacto positivo en la sociedad. Tampoco es llevarlos a que sean almas caritativas, tiene que ser un negocio que genere riqueza, pero la cuestión es qué vas a hacer con ella”, explica Mauricio Torrecilla.

MexiManos es una empresa de joyería egresada de esta incubadora en 2006. Su dueña, Claudia Sánchez, cuenta que logró cambiar su mentalidad de “changarrera” (que vendía pulseras entre sus conocidas) a la de “empresaria”. El paso, reconoce, le costó trabajo. Hoy vende “medio mayoreo” por internet a clientes de todo el país, además de que exporta a Estados Unidos, Canadá, Chile, Argentina y España, entre otros. Y no olvida la parte social: tiene entre sus trabajadores a madres solteras.

Otra de las incubadoras de la universidad es, justamente, la de alta tecnología —software y hardware— que forma parte del programa Proginnt. Fernández opina que existen muchas trabas para los nuevos empresarios, además de que hay muchas cosas que dejan de hacer a la hora de arrancar, en especial en esta rama: “Los ingenieros nos concentramos demasiado en la idea, el aparato, y perdemos de vista otro montón de factores: el aspecto legal, fiscal, de protección de propiedad intelectual, de mercado”. Por ello, Proginnt ofrece servicios de consultoría, inteligencia competitiva y transferencia de conocimiento, así como capacitación por medio de diplomados y talleres.

Ambos proyectos ofrecen servicios de preincubación (de cuatro a seis meses), incubación (de siete meses a dos años)  y un seguimiento a través de la vinculación con el sector empresarial. Para acceder a ellos se realiza una evaluación previa por comités internos y externos que analizan la viabilidad del proyecto. Una vez adentro, los recursos son aportados por el ITESO, recursos estatales y federales en 70 por ciento, y el restante 30 por ciento le toca al emprendedor. Más informes: Proginnt-iteso 3669-3434, ext. 3880, o en el sitio de Proginnt. Y también: Jovem-ITESO 3669-3558 y al correo universidadempresa@iteso.mx. m

 

Emprendimiento en números

400 son las incubadoras en el país; poco más de 40 en Jalisco.

15 millones de pesos serán invertidos por la Seproe para proyectos de emprendimiento.

 

Del Programa Incubación y Desarrollo de Negocios (Jovem)

131 proyectos cristalizados en la incubadora en seis años, con 80 por ciento de supervivencia y con 225 empleos directos.

1,100 egresados del Taller para el Desarrollo del Plan de Negocios.

 

De Proginnt

47 empresas graduadas de la Incubadora de Empresas Tecnológicas desde 2004.

10 proyectos por incubarse en 2011, con 35 empleos directos.

40 alumnos del iteso realizan sus prácticas cada año en la incubadora.

14 empresas están cobijadas actualmente por el Parque Tecnológico.

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