Volver al inicio

Couch Surfing, o el mundo se conoce en un sofá

En estos tiempos en los que las redes sociales son parte indispensable para la vida de las personas, el proyecto Couch Surfing es un punto de encuentro para todos aquellos que buscan un lugar donde alojarse y quienes tienen un sofá disponible para ponerlo a consideración de la comunidad.

Enviar por e-mailEnviar por e-mail
Antetitulos: 

 

Supongamos que usted se va de viaje. Supongamos también que viaja con los recursos limitados y, además, que quiere conocer su destino más allá de lo que proponen las guías turísticas. Ya entrados en suposiciones, digamos que usted está interesado en conocer personas con intereses similares a los suyos, alguien que le recomiende libros o comparta experiencias laborales. Alguien que le abra la puerta de su casa y lo invite a sentarse en su sofá. Y a pasar la noche en él. Entonces dejémonos de suposiciones: lo que usted necesita es sumarse a Couch Surfing.

En estos tiempos en los que las redes sociales son parte indispensable para la vida de las personas, el proyecto Couch Surfing es un punto de encuentro para todos aquellos que buscan un lugar donde alojarse y quienes tienen un sofá disponible para ponerlo a consideración de la comunidad. Según su sitio web, se define como una comunidad que está “abriendo el camino hacia un mundo mejor y más amable, donde las personas que son diferentes una de otra puedan encontrar sus semejanzas”.

Couch Surfing funciona como cualquier red social: hay que registrarse como usuario o, si se prefiere, se puede dar de alta un perfil en Facebook. Una vez dentro de la comunidad, es posible elegir entre “surfear” sofás (buscar a otros usuarios en la ciudad que nos interesa visitar) u ofrecer el sofá propio a quienes necesiten pasar la noche. Ahora bien, si lo que se desea es conocer a otros couchsurfers de la misma ciudad, se pueden organizar actividades como salir a cenar, tomar un café, lo que sea. Esta red social permite dar descripciones de intereses.

En Diario Nómada, Juan Carlos Castresana detalla que el Couch Surfing va mucho más allá de sólo dar hospedaje: “Es una manera de descubrir un destino turístico de la mano de un local, de vivir experiencias que no viviría un turista convencional, integrándote de manera absoluta y directa en el entorno local”. Y es que, añade, “el surfer [viajero] solicita un sofá, y desde el momento en que el hostess [anfitrión] acepta, el surfer pasa a ser su invitado y por tanto el hostess debe encargarse de mostrarle la vida real en el lugar en el que vive y ayudar al surfer en lo que necesite”.

Al igual que otras iniciativas como el carpooling o los bancos de tiempo, el Couch Surfing se sustenta en las redes de confianza de la comunidad. La idea es tender lazos entre las personas, que de este modo solucionan uno de los asuntos más caros cuando de viajar se trata: el hospedaje. m

  • Más reciente
  • Más popular
Imagen de la película «Temporada de patos», de Fernando Eimbcke
En Así se hacen las películas, el evangelio según Sidney Lumet, el...
Sábado, Septiembre 1, 2018 - 00:30
Muthoni está cambiando la vida de muchas mujeres en África. Foto: tuphotos.nsrc.org
Cuenta la keniana Dorcas Muthoni (Nyeri, 1979) que cuando obtuvo su...
Sábado, Septiembre 1, 2018 - 00:30
La comida también entra por los ojos. Foto: http://blogs.uab.cat
El universo de la gastronomía no sólo se rige por las leyes de los...
Sábado, Septiembre 1, 2018 - 00:30
Los árboles luminosos echan mano de nano y biotecnología.
Una señal inequívoca de que una ciudad funciona es su sistema de...
Sábado, Septiembre 1, 2018 - 00:30

sígueme
  • RSS
  • Twitter
  • Facebook
  • Linkedin
  • Flickr
 

issuu.com

Publicidad

Web Diana Martin