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Vocaciones paralelas: cuando la profesión pide un extra

Un ingeniero que es DJ, una abogada que rescata animales, un analista de negocios que tiene un blog sobre vinos... ¿Por qué los profesionales necesitan desarrollar proyectos paralelos a su trabajo profesional ?

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Vocaciones paralelas.
Vocaciones paralelas.

Encuentro a Aldo Prieto sonriente y con tenis a la entrada de las oficinas de Hewlett-Packard de Toluquilla, en las afueras de Guadalajara, durante este día caluroso de verano. Después de ajustarme el gafete de visitante, subimos las escaleras hasta una espaciosa galería alfombrada, donde decenas de personas trabajan, la mayoría en pequeños cubículos verdes y acolchonados. El cubículo de este ingeniero en sistemas computacionales por el ITESO con maestría en Administración por el Tec de Monterrey, soltero y próximo a cumplir los cuarenta, se reconoce por un retrato en blanco y negro de los Beatles, con sus clásicas melenas de príncipes valientes sesenteros, que cuelga de una de las mamparas. También hay una bandera brasileña con su lema: “Orden y Progreso”. Su tarjeta de presentación lo define como program manager. En otras palabras, administra y lidera proyectos relacionados con el negocio de las impresoras hp en América Latina. Gracias a ello, Aldo Prieto ha tenido la oportunidad de viajar por distintos puntos del continente. Quién sabe si a falta de recompensas o no, ciertas noches de la semana Prieto se quita el saco de ingeniero para convertirse en DJ Neuras —su nombre artístico— en el Calavera, un pequeño y oscuro bar de la capital tapatía. De alguna forma, sus noches de desvelo como pincha-discos le recargan las pilas para seguir acudiendo cada mañana, como desde hace casi diez años, a la oficina. Ser DJ le resulta a Prieto una actividad complementaria de su quehacer profesional (lo mismo que su participación en la extinta banda de rock Superhéroe Mexicano y sus reseñas de discos para la revista Vinísfera). Gracias a haber tomado varios cursos de superación personal con colegas de HP, tuvo la suerte de descubrir su vocación paralela y recibió incentivos para desarrollarla. “Cuando descubrí cómo programar computadoras se me hizo muy chido. Y ahora casi las odio: se atoran, son lentas. Programar se ha vuelto tarea de geeks (término que significa “socialmente inepto”). Llegó un momento en que dije: Yo no quiero ser eso”, comenta haciendo malabares con un mundito de goma que aprieta en momentos de estrés. “Para mí sería ideal dedicarme a la música, pero sé que… No quisiera decir que me moriría de hambre, pero sería difícil mantener una vida económicamente holgada”. De todas maneras, reconoce que hay cosas de su trabajo que le gustan: “A ratos me aburro un poco en el trabajo, pero entonces llega un nuevo proyecto que me emociona. Así que me digo que no estoy a fuerzas aquí. Pero sé de gente que sí lo está”.

 * * * “Revísate a ti mismo”, me sugiere Elba Noemí Gómez Gómez, académica del Departamento de Educación y Valores del ITESO, cuando voy a entrevistarla en su calidad de estudiosa de las identidades profesionales. “¿Cómo te imaginas de aquí a los 80 años? Ahora escribes, pero te interesa pintar y no lo ves como una posibilidad muy lejana”. Gómez hace hincapié en que para sobrevivir en el mundo contemporáneo o posmoderno, los profesionistas deben pensarse a sí mismos desde la transdisciplinariedad. Y es que, aunque muchos encuentran que su realización —y en ocasiones sus ingresos— no sólo dependen de un único trabajo, la tendencia a desarrollar una vocación alterna está inscrita en un contexto local y global plagado de todo tipo de incertidumbres, entre ellas la laboral. Para decirlo en palabras del sociólogo polaco Zygmunt Bauman, a quien cita la académica, hemos pasado de un mundo sólido, donde abundaban las certezas, a uno líquido, informe e inaprensible como el agua. A estas alturas, tener un solo trabajo tal vez puede resultar un poco tedioso.

* * * Mientras le da un sorbo a su café, cerca de su departamento en la colonia Chapalita de Guadalajara, a donde se mudó hace unos meses para vivir sola, Elisa Vese, de 25 años, confiesa que una de las razones por las que decidió entrar a Amnistía Internacional es, parafraseando al personaje televisivo de Ally McBeal —uno de sus favoritos—, para desprenderse de su “ensimismamiento neurótico”. Vese está convencida de que en esta organización dedicada a la defensa de los derechos humanos y que surgió en Inglaterra hace casi medio siglo con la consigna de liberar a presos políticos, ha encontrado un buen lugar para desarrollarse. “Lo que me encanta de este trabajo es que puedo hablar con gente de todas partes: lo mismo en universidades que en la Plaza de la Liberación o en cualquier otro lugar. Eso me enriquece muchísimo. También es una manera de colaborar con una organización que obtiene resultados a nivel internacional”, dice. Originaria de Aguascalientes y egresada de Ciencias de la Comunicación, Vese es una de los cuatro promotores de esta organización en Guadalajara. Su trabajo consiste en afiliar nuevos miembros y difundir el trabajo y los logros de la organización. Tiene lo que ella califica como un buen sueldo de medio tiempo. Pero además es productora freelance de video y comerciales, y hace foto fija. Comenzó a trabajar en Aguascalientes antes de ingresar a la universidad (escribía guiones para el canal María Visión). Más tarde, estando ya en Guadalajara, y después de estudiar dos semestres de Medicina, trabajó para una agencia de publicidad. Salió renegando de los bajos sueldos y de los comerciales huecos que producían. Aunque a veces su chamba como productora o fotógrafa ande a la baja, sabe que en Amnistía Internacional trabajo no le va a faltar. México ocupa el lugar 19 en la lista de países con más violaciones a los derechos humanos.

 * * * “Los sociólogos constatan que la mayor preocupación de los jóvenes no es tener un empleo estable para toda la vida. No lo quieren. Ansían experimentar. No quieren dejar de lado ninguna posibilidad. Quieren mantener abiertas todas las alternativas”, dice Zygmunt Bauman, en una entrevista realizada por Radio Nederland que puede verse en YouTube. “El problema de la realidad líquida es que es difícil saber cómo se desarrollará. Es como si el mundo estuviera patas arriba comparado con la situación de hace 150 o 200 años, tiempo de la modernidad sólida, cuando todo parecía más duradero, más perdurable. Ahora la gente de 30 o 40 años no tiene idea de lo que va a pasar con ella cuando tenga 60 o 70 años. “En el pasado las empresas pedían una lealtad de por vida a sus trabajadores, porque no era tan fácil trasladar la maquinaria y los edificios de un sitio a otro; se dependía de la mano de obra local que estaba disponible en un sitio preciso […]. Hoy en día, incluso jóvenes brillantes y trabajadores con estudios superiores que van a trabajar al Sillicon Valley en Estados Unidos, con la utopía del joven ambicioso, reciben enormes sueldos, pero no tienen idea de qué pasará con ellos en dos o tres meses”.

 * * * Hablo por teléfono a Monterrey con Rafael Ibarra, analista de negocios y jefe de sistemas del Grupo Materias Primas, una compañía trasnacional minera, y autor del blog El Mundo de Rafa Ibarra, cuyo tema principal, aunque no el único, es el vino. Cuando le pregunto por su vocación, contesta: “Realmente lo que me gusta es compartir las cosas que me agradan. Me gusta comunicar, me gusta redactar. Soy un fan de la ortografía. Fuera de eso, yo no vendo nada, no lucro. Por lo general, los vinos yo me los pago”. El blog de este egresado de Ciencias Computacionales por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) está próximo a cumplir dos años y registra poco más de 61 mil visitas. Nada mal para alguien que, antes de abrirlo, dedicaba buena parte de su tiempo libre a organizar el equipo de futbol de la empresa para la que lleva trabajando siete años. Como futbolista, Rafael Ibarra se describe como un eficiente defensa al que apodaban El Suavecito. Un esguince lo obligó a pensar en una actividad alterna que contribuyera a hacerle la vida más interesante. —¿Qué le aporta un blog de vinos a tu vida? —Me permite mostrarme más como soy. La chamba que realizo [en la empresa minera] es muy fría. Así que digas que me permita explayarme o mostrar mi creatividad, pues no necesariamente. En cambio, el blog es más gratificante, me permite conocer personas y lugares. —¿Y qué encuentras en el vino? ¿Qué lo hace tan especial para ti? —Cuando entiendes el esfuerzo que toma hacerlo, es cuando más valoras que alguien te ofrezca una buena botella. Algo que me parece padrísimo del vino es que siempre hay alegría alrededor.

 * * * Desde el punto de vista de Sigmund Freud, el inventor del psicoanálisis, así como nadie va a lograr obtener el placer, sino sólo gustitos, no hay ni habrá un trabajo perfecto. Esto me dice el psicoanalista guanajuatense Juan Diego Castillo, profesor y coordinador del Consejo General Académico del ITESO. “Las condiciones de la sociedad actual hacen que el sujeto necesite tener un mapa abierto de posibilidades hasta el extremo de que pueda abandonar su formación profesional”, dice este egresado del Círculo Psicoanalítico Mexicano, quien muchas veces se ha preguntado si, tomando en cuenta las condiciones tan difíciles del mercado laboral actual, las universidades no deberían estar formando generalistas en lugar de especialistas: “La vida a nivel social camina tan rápido”. Para aplicar la teoría psicoanalítica a nuestro tema, Castillo se remonta a los comienzos del individuo, que siempre nace incompleto y necesita algo más para satisfacer sus necesidades: “Conforme va creciendo [la persona,] nunca va a encontrar el objeto que satisfaga sus necesidades y deseos. Siempre habrá una diferencia entre lo que busca como satisfactor y lo que la realidad le ofrece… Y ahora vayamos al adulto: un campo profesional nunca le dará al individuo todos los factores que éste está buscando”. —¿Se podría afirmar que, ante la mayor variedad de opciones, es menos frustrante esta época que las anteriores? —La gran cantidad de oferta no corresponde con la demanda. Hoy, por ejemplo, tenemos celulares con todas las posibilidades y ninguno va a satisfacer a nadie nunca. Siempre va a haber algo más que le vas a pedir. El problema de los deseos es que ni siquiera uno mismo los puede nombrar: se organizaron antes de que el sujeto tuviera palabra. Aprovechando la oportunidad, le pregunto a Juan Diego Castillo sobre su otra vocación paralela, la de maestro: “En realidad es la misma profesión ser psicoanalista que profesor: se trata de abrirle campos de posibilidades tanto a los pacientes como a los alumnos”, responde Castillo. * * * En ocasiones la afición secundaria de un profesionista termina convirtiéndose en la principal. Es el caso de la abogada Maricarmen Portilla. Me encuentro con ella en un centro comercial, una tarde invernal de domingo, donde participa como voluntaria en un evento de adopción de animales. En una esquina, al aire libre, hay un círculo de perros y gatos custodiados por un puñado de voluntarios (la mayoría mujeres). Hay que detenerse un poco y encontrarse con la mirada de estos animales para entender la otra vocación de Portilla. En 2005 fundó una organización llamada Pet Help, dedicada a la adopción de mascotas, así como a la concienciación de la ciudadanía frente al problema de los perros y gatos que malviven en las calles de la ciudad (se calcula que hay 250 mil perros de la calle sólo en la zona metropolitana de Guadalajara, según cifras de la Secretaría de Salud). Luego de estudiar dos maestrías en Inglaterra (una en derecho comercial europeo y otra en administración), regresó al DF, ciudad en la que nació hace casi 43 años, con una idea fija: buscar un lugar más tranquilo para vivir. Lleva una década viviendo en Guadalajara, donde ha trabajado como abogada para empresas y por su cuenta, dando asesorías. Reconoce que, aunque es muy eficiente en lo que hace, no es una apasionada de su profesión. Aunque desde niña desarrolló una sensibilidad especial hacia los animales, especialmente los desprotegidos, fue en Guadalajara donde esta mujer decidió hacer algo. Comenzó ofreciéndole croquetas a un perro callejero, y llevándoselo a un veterinario; sin embargo, fue en una visita al antirrábico de Zapopan donde se llevó su dosis de realidad y entró en shock ante lo que vio: un hacinamiento de animales asustados, algunos de ellos atropellados, todos próximos a ser “dormidos”. “A raíz de que las protectoras hemos estados presentes, las condiciones han mejorado”, asegura. Pet Help organiza estos eventos una vez al mes, en un parque de la colonia Camino Real, cerca de donde vive. Colabora además con el sitio Adopta un Amigo, en el que se ofrecen fichas informativas de perros y gatos para los posibles adoptantes. ¿Te imaginas tu vida sin este trabajo?, le pregunto.“Sí, sí me la imagino porque es muy cansado”. —¿Y entonces qué lo que te hace seguir? —La responsabilidad. Se me hizo responsabilidad. Pero hay un desgaste emocional y económico. Los que nos dedicamos a esto siempre estamos a un pelito de la frustración.

* * * “Siempre supe que mi vocación y mi trabajo eran el arte”, dice Diego Medina desde Nueva York. Lo que no sabía es que esta vocación iba a estar tan estrechamente ligada con otra: su trabajo con migrantes. Antes tuvo que mirarse al espejo y descubrirse como uno más. Admirador de José Clemente Orozco y discípulo del ceramista avecindado en Tonalá, Jorge Wilmot, Medina recibió en 1994 una invitación para participar en la Bienal de Arte de Estambul. Compró un boleto de avión que hacía escala en Nueva York, y cuando venía de regreso, decidió que ahí se quedaría. En aquel momento no tenía permiso para trabajar en ese país, pero tenía una novia neoyorquina. Así, entrando y saliendo para renovar su visa de turista cada vez que se vencía, pasó cinco o seis años trabajando en la construcción como carpintero. Esta experiencia le sirvió, claro, para vincularse de lleno con el particular mundo de los migrantes indocumentados. Medina llamó al ITESO —universidad en la que había estudiado arquitectura— para ver si había alguna posibilidad de hacer su rezagado servicio social desde allá. Lo pusieron en contacto con la Asociación Tepeyac, donde trabajó como voluntario durante seis meses dedicado, entre otros asuntos, a la organización de eventos culturales. “Cuando llegué acá me sorprendió darme cuenta que, con la cultura tan rica que tenemos en México, no existían programas de cultura para los migrantes nacionales”, relata. Tomando en cuenta los 500 mil mexicanos que, según cifras extraoficiales, habitan en Nueva York, resulta lógico que Medina hable con orgullo del Primer Festival Cultural Mexicano llevado a cabo en junio de 2002 en Central Park. “Fue un logro gigantesco, como haber clavado la bandera mexicana allí. Nos empoderamos como comunidad”. Medina lleva años impartiendo el taller “Arte y migración”. Tomando como punto de partida la idea del artista alemán Joseph Beuys, quien postula que todos somos artistas, su taller busca cuestionar a la persona sobre su situación como migrante para después solucionar el conflicto por medio del arte. “México está cambiando y somos muchos Méxicos”, dice. Algo parecido podríamos decir del ámbito profesional, cambiante, insatisfactorio y, a la vez con tantas posibilidades, probablemente como nunca antes. Después de todo, si la realidad que estamos viviendo es tan líquida como sostiene Bauman, lo menos que podríamos esperar es un “chorro de posibilidades”. m. Administración Carreras con mayor número de profesionistas685,039 ocupados Contaduría y Finanzas 649,463 ocupados Derecho 545,118 ocupadosProfesionales de estas carreras se ocupan en actividades afines a sus estudios: Administración 49.8% Contaduría y Finanzas 33.5% Derecho 30.8%  Más de 30% de los profesionistas ocupados en las áreas de Ciencias Económicas Administrativas, Ciencias Biológicas, Ingenierías y Ciencias Sociales (en donde se incluyen las carreras de Derecho, Ciencias Políticas, Administración Pública, y Relaciones Internacionales, Ciencias de la Comunicación, Ciencias Sociales e Historia), hacen trabajos no relacionados con su formación profesional.  Carreras con mayor porcentaje de profesionistas ocupados en actividades no acordes a sus estudios: Ingeniería del Transporte, Aeronáutica, Naval, Pilotos Aviadores y Navales 62.7% Turismo 57% Archivonomía y Biblioteconomía 56.4% Carreras con una mayor relación entre estudios realizados y ocupación desempeñada: Educación Musical, Danza y Canto 94% Formación en Educación Preescolar y Primaria 93.2% Música y Danza 93.1%  Más de 70% de los profesionistas de las áreas de Educación, Ciencias de la Salud, Artes, Humanidades, Arquitectura, Urbanismo y Diseño, y Ciencias Físico Matemáticas trabaja en ocupaciones relacionadas con sus estudios. Fuente: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)

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