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Wikipedia: la búsqueda del conocimiento completo

¿Cómo llegó esta enciclopedia, impulsada por Jimmy Wales, a convertirse en el octavo sitio más visitado del mundo? ¿Cómo surgió la utopía de construir una enciclopedia libre que sumara los conocimientos de cualquier persona? ¿Qué actitud tomar ante ella? ¿Señalar sus fallas y censurar, o sumarnos a la discusión para mejorarla?

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Antetitulos: 

 

“La Wikipedia nos permite imaginar un mundo en el que todas las personas tienen acceso a la suma de todo el conocimiento humano”.

Jimmy Wales

 

Uno de los fenómenos más fascinantes que han emergido del conocimiento compartido que genera una comunidad virtual es sin duda la Wikipedia, o enciclopedia libre, el octavo sitio más visitado en la red, con más hits que The New York Times y usa Today juntos. Ésta es una obra gigantesca de creación colectiva, en permanente proceso de construcción, que funciona como una enciclopedia gratuita que cualquiera puede editar y que, en el momento en que esto se escribe, cuenta con tres millones 573 mil 568 artículos en su versión en inglés y 730 mil 44 en español. El crecimiento vertiginoso de la Wikipedia ha dado lugar a versiones en cerca de 250 idiomas y a un número total de artículos cercano a los 13 millones. Este sitio no tiene fines de lucro, se sostiene por donativos y es relativamente económico de operar, ya que el personal es en su mayoría voluntario. No se tienen planes de incluir anuncios comerciales ni de volverlo un sitio de paga ni de vender acciones de la compañía.

La palabra wiki-wiki, viene del hawaiano y quiere decir rápido, pero el wiki también es un tipo de programa en un servidor que permite a los usuarios crear y editar fácilmente el contenido de páginas de la web usando cualquier navegador. Esta tecnología, inventada por Ward Cunningham hace más de una década, nació precisamente de la certeza de que “nadie tiene las respuestas correctas”. Por supuesto, la idea de que un sitio informativo sea abierto tiene numerosas complicaciones. Por un lado está el ideal de la democratización del conocimiento, pero por otro tenemos un serio problema con la confiabilidad del contenido de un sitio que ha sido manipulado por usuarios no especializados, desconocidos, a menudo anónimos y sólo identificados por “nombres de pantalla” o direcciones ip (Internet Protocol Addresses).

La naturaleza igualitaria de un sistema en el que la información no está validada por profesionales o por gente que respalda sus afirmaciones en su prestigio o reconocimiento, impone una serie de problemas extremadamente difíciles de resolver en caso de desa-cuerdos. Pero esto no ha restado el interés, efecto o utilización de la Wikipedia. Por el contrario: invariablemente, en gran número de búsquedas de los temas más diversos, la Wikipedia aparece en lugares prominentes con los buscadores más usados. Algunas instituciones educativas se han dado a la tarea de  prohibir a los estudiantes utilizarla, pero su facilidad de uso y su general confiabilidad se han impuesto para demostrar que un recurso creado y corregido de manera colectiva puede ser tan efectivo como uno hecho exclusivamente por especialistas. A la vez, ésta es una de las más obvias expresiones de lo que se ha dado en llamar “el culto del amateur”.

* Agrupadas bajo el lema I [edit] Wikipedia (Yo [edito] Wikipedia), las imágenes que ilustran este artículo fueron desarrolladas por los estudiantes Mike E. Perez, Mark Decker y Jacob Brubaker, de la Universidad Estatal de Texas, para una clase de dirección de arte. Su objetivo era desarrollar una campaña publicitaria que presentara cada persona como un experto en cierto tema. Más información: www.flickr.com/photos/mikeeperez/tags/ieditwikipedia/

 

El origen

La Wikipedia fue lanzada el 15 de enero de 2001 por Jimmy Wales y Larry Sanger. Esta enciclopedia partió de un proyecto anterior que se llamaba Nupedia, una versión digital de una enciclopedia convencional, pero que no logró despegar ya que no contaban con los inmensos recursos que requiere un proyecto semejante. Sanger abandonó la Wikipedia debido a diferencias con Wales, en particular porque él pensaba que se debía dar más autoridad a expertos, y creó el sitio Citizendium, donde ofrece artículos escritos por aficionados y conocedores (cuando esto se escribe cuentan con 15 mil, de los cuales 155 han sido aprobados por expertos). El origen mismo de la Wikipedia es objeto de un acalorado debate entre sus propios fundadores.

Más que un recurso informativo, que sin duda lo es, la Wikipedia es un mecanismo para cuestionar la jerarquía intelectual dominante y la validez de las reglas tradicionales de la academia en la era digital. Asimismo, es un experimento en anarquía y un “estado rousseauniano de la naturaleza digital”, como escribió Sanger. En este contexto, a pesar de que existen reglas escrupulosas para mantener el decoro, en un inicio prácticamente se valía todo. Wales y Sanger tardaron en entender que su invento cobró vida propia y se tornó una especie de “colmena pensante”, un sistema organizado por sí mismo, que se resistía a someterse a las formas tradicionales de autoridad. Wales entonces decidió renunciar a su control y a la idea de establecer un sistema de gobierno eficiente, lo que sin duda fue su mayor aportación. El estado impredecible de anarquía tuvo que cambiar, pero imprimió el carácter al sitio. La dirección de la Wikipedia toca a una junta con un director ejecutivo y durante años operó con menos de diez empleados de tiempo completo y un presupuesto de alrededor de dos millones de dólares. Hoy el personal ha aumentado a cerca de 50 empleados.

Polémica, sabotaje, edición

Hay más de 14 millones de usuarios registrados, 1,778 administradores y alrededor de 20 mil usuarios regulares, con y sin credenciales académicas, que de forma minuciosa incorporan y edi-tan miles de artículos sobre los temas más variados. Igualmente, hay muchos otros usuarios que se dedican a sabotear la información y a tratar de anular cualquier esfuerzo por legitimizar el contenido del sitio, ya sea por diversión, represalia o ignorancia. Ante la amenaza de que el sitio se deslizara hacia el caos total (a diferencia del caos controlado, que puede ser un estado creativo y vital), hace algunos años se impuso una regla que determina que para poder editar un artículo una persona tiene que haber estado registrada por lo menos durante cuatro días. Si bien esto no elimina del todo las amenazas de bromistas y saboteadores, por lo menos limita los arrebatos vandálicos espontáneos. Además, no hay mejor crítico de la Wikipedia que la Wikipedia misma. Nadie ha reconocido mejor sus deficiencias, sus inconsistencias y las pestes vandálicas que la afligen. La Wikipedia ha identificado 23 formas de vandalismo y ha sido objeto de una larga lista de ataques, desde agresiones ad hominem hasta anuncios prematuros de la muerte de varias personalidades, como la del senador Edward Kennedy. Un ejemplo interesante fueron las citas que plantó un estudiante irlandés en la página del músico Maurice Jarre antes de su muerte. Cuando aparecieron sus obituarios, varios medios reprodujeron las citas espurias, lo cual puso en evidencia la importancia de la Wikipedia aun para los informadores profesionales.

Hace varios años que la Wikipedia no es un espacio libre por completo, ya que hay numerosos artículos que no pueden cambiarse por ser demasiado controvertidos —como la página de George Bush o la de Lady Gaga, que están semi protegidas— o bien por las consecuencias potenciales que pudiera tener la información publicada. Un elemento muy interesante de la Wikipedia es que comprende, aparte de los artículos y las ilustraciones incluidas, un vasto archivo que documenta todos los cambios y modificaciones, así como las discusiones en torno a los contenidos. Y si algo abunda aquí son discusiones y “flameos” (los intercambios de insultos en la red se denominan flame wars) en torno a todo tipo de temas, pero también sobre lo que significan el conocimiento, la historia y la filosofía.

En una entrevista realizada en el New York Foreign Press Center, Wales, quien se define a sí mismo como un revolucionario y como alguien con una intensa fe en la democratización del conocimiento, explicó, al respecto del sistema que usa la Wikipedia, que lo que cuenta no es quién escribe el artículo sino el proceso. Y añadió que en el futuro la gente se cuestionará cómo pudo ser que los artículos de la Enciclopedia Británica, escritos por una sola persona y revisados sólo por dos o tres editores, tuvieran credibilidad.

Modelos económicos

Es necesario señalar que incluso Jimmy Wales es simplemente un voluntario más (aunque goza de tratamiento de estrella de rock entre sus miles de fans y es considerado el guía espiritual de este proyecto) y no hay un solo comercial, patrocinador corporativo ni fondos inyectados por representantes de intereses especiales. Lo que sí se hace, y con mucho éxito, son campañas para obtener donativos. Al respecto del modelo económico de Wikipedia y sus estrategias para sobrevivir económicamente, Wales dijo: “Tenemos varias iniciativas diferentes. Algunas se mantienen con publicidad. Hay grupos comunitarios, colaborativos y usamos software abierto en toda clase de iniciativas. La idea es impulsar el avance hacia un movimiento de cultura abierta y gratuita. La realidad es que no tenemos un modelo de negocio. Ni tenemos idea de cómo ganar dinero en esto. Pero eso no nos preocupa mucho, ya que el hosting de este proyecto costará alrededor de varias decenas de miles de dólares, lo cual no es mucho. Lo importante es que estas comunidades crezcan y tengamos a mucha gente usando nuestro producto y nuestros servicios, así podemos contribuir positivamente al cuidado del ecosistema. Ya habrá muchas formas de hacer dinero alrededor de los márgenes de este proyecto”.

Numerosos wikipedistas se entregan cotidiana y apasionadamente a confeccionar este recurso que parte de la certeza de que el conocimiento es algo mutable, que la historia ha sido escrita por los ganadores y que la tecnología ofrece un medio para apropiársela, o por lo menos confrontar nociones y dogmas retrógradas.

Ejércitos de wikipedistas

La Wikipedia se construye con software libre, luego entonces el contenido debe ser libre también. Sin duda este sitio es el mayor promotor del planeta del movimiento de cultura libre y del contenido gratuito en internet. Por tanto, se podría pensar que en la vasta y constante incorporación de materiales a ella, seguramente se incluirán trabajos plagiados y obras protegidas por los derechos de autor. El mecanismo de protección con que se cuenta para evitar este tipo de problemas es la creación de comunidades, de redes de expertos y aficionados que se dedican a “patrullar” los dominios de su conocimiento para impedir que se cometan abusos o errores. No hay, más que para ciertos casos especiales, un control centralizado.

Wales considera, con mucha razón, que el contenido de calidad puede venir de dos tipos de autores: fans apasionados de un tema o bien de periodistas y escritores bien pagados. El problema de los sitios que se han sumado para competir contra la Wikipedia, en especial en dominios de muy alto interés masivo, es que se han dedicado a contratar a cientos de autores para escribir sobre una variedad de temas pagándoles prácticamente nada. La norma en estos sitios, algunos de ellos denominados content farms, o granjas de contenido, es incluir el mayor número de palabras clave (keywords o buzzwords) en sus textos para así aparecer en buenas posiciones en los motores de búsqueda, mientras que el interés que puede despertar su contenido es prácticamente nulo.

La fundación Wikimedia

Wales y su equipo crearon en 2003 la Wikimedia Foundation, corporación sin fines de lucro que en-globa todas las iniciativas Wiki: su propio servicio de noticias, Wikinews; uno de libros de texto y manuales gratuitos para estudiantes, Wikibooks; un diccionario, Wiktionary; una biblioteca de acceso libre, Wikisource; un directorio de especies, Wikispecies; y una colección de citas, Wikiquote. En particular, Wikinews es un experimento temerario que se propone como una especie de agencia noticiosa colaborativa. Como el material son noticias y la actualidad, hay presiones temporales que determinarán la validez de la información y la eficiencia del servicio, a diferencia de la Wikipedia, en donde las correcciones, contribuciones y ediciones a un artículo pueden llevarse a cabo durante años y no hay una fecha límite de entrega. Aquí también el compromiso fundamental es con la neutralidad, una meta difícil de cumplir cuando los articulistas son desconocidos. Pero el proyecto más ambicioso de la Wikimedia Foundation es el Proyecto Wiki, que llevaría la idea de la Wikipedia a sus últimas consecuencias, y en vez de limitarse a ser una enciclopedia aspiraría a ser una biblioteca virtual completa. Este proyecto sí tiene interés comercial y expectativas de convertirse en una fuente de ingresos en el futuro.

Libertades y responsabilidades

Ahora bien, como dijo el tío Ben Parker en Las aventuras del Hombre Araña, de Stan Lee: “Con un poder enorme viene una enorme responsabilidad”. La Wikipedia se ha convertido, sin lugar a dudas, en “parte de la infraestructura con la que la gente se informa”, como dijo Wales. “La Wikipedia tiene ahora la capacidad de alterar al mundo que intenta documentar”, escribió Joseph Reagle, profesor de la Universidad de Nueva York y que hizo su doctorado sobre la historia de la Wikipedia. Esta certeza dio lugar, en agosto de 2009, a una iniciativa para controlar las revisiones y ediciones hechas a artículos. Así se creó el concepto de las “revisiones marcadas” (flagged revisions), que consiste en someter toda nueva revisión a la autorización de un editor voluntario con experiencia, antes de su publicación. Éste es un cambio determinante que parece implicar el final de una era de libertad y caos creativo. Como declaró el presidente de la junta directiva de Wikimedia, Michael Snow: “Ya no estamos en el punto en que es aceptable aventar cosas contra la pared y ver qué se queda pegado”.  Este cambio en buena medida eliminaría la noción central de igualdad y democracia que se suponía era la norma, ya que crea dos categorías de usuarios: los editores de confianza y el resto de los usuarios.

 

La batalla por la credibilidad

La Wikipedia funciona con una lógica seudo evolutiva que dicta que a la larga sólo la mejor información se conservará y la mala irá extinguiéndose. En un artículo en el semanario Village Voice en enero de 2006, Rachel Aviv señala que mientras las enciclopedias tradicionales hacen la pregunta “¿Quién sabe?”, la Wikipedia pregunta “¿A quién le importa?”.  Así, la motivación para participar es la pasión, el interés por algo.

Pero si un debate no parece tener fin es aquel entre los que acusan a la Wikipedia de carecer de formalidad, y por tanto de seriedad, y aquellos que piensan que es una plataforma válida. Wales comenta: “Siempre hemos dicho que la Wikipedia no debe usarse como una fuente en tesis académicas, por la misma razón que tampoco la Enciclopedia Británica debe usarse para eso. Además está la cuestión de que la Wikipedia es una obra inconclusa que se escribe en vivo, cualquier página puede ser imprecisa en determinado momento”. Una buena regla para su uso es considerarla como una fuente, pero nunca como la única ni la última ni la definitiva, y nunca dejar información sin corroborar. Pero esto no merma la confianza que Wales y su equipo tienen en la calidad general de la información en este medio, por lo que en gran medida consideran que la supuesta crisis de credibilidad de la Wikipedia es una idea manufacturada por la prensa en busca de sensacionalismo y por el temor intrínseco de los “viejos medios” hacia todo lo que representa nuevas estrategias de información y conocimiento.

Este sitio, que es consultado compulsivamente por gente de todos los ámbitos culturales, económicos y todas las edades, parece haber alcanzado la cúspide de la participación en 2007-2008, lo que hasta cierto punto era previsible ya que cada vez hay menos temas por tratar y los que quedan son poco populares y atractivos para el público general. No obstante, esto no ha menguado el interés de los usuarios. A estas alturas es imposible prever qué sucederá a este sitio, que aparentemente crece fuera de control y tiene la meta de alcanzar mil millones de visitas para 2015.

Es posible que la Wikipedia caiga en el olvido en un futuro, pero es igualmente posible que se mantenga por décadas como una anomalía curiosa alrededor de la cual giren las obsesiones de unos cuantos miles de cibernautas.

O bien, volverse el canon del conocimiento en el futuro. m

 

Queremos tanto a Wikipedia

Por José Soto

 

Se robusteció sin que nos diéramos cuenta. Buscamos información sobre un personaje relevante o un dato sin importancia y el algoritmo de Google nos presentó los resultados de Wikipedia en las primeras posiciones. Ocurrió casi con cualquier tema y un día alcanzamos 733 mil artículos publicados sólo en español. La vimos citada, plagiada y replicada en tareas escolares, en notas periodísticas, en ponencias magistrales. Wikipedia parecía un gigante al que debíamos temer, y al que siempre consultamos.

El extraño Borunda de Reinaldo Arenas que dictaba extravagancias a fray Servando.

Los profesores lo advirtieron pronto: “¡Nada de Wikipedia en mis clases!”. Pero el alud de trabajos idénticos siguió creciendo. Lo mismo sucedió en el periodismo: cientos de páginas impresas con la misma información. Y pifias de antología fueron convertidas en hechos. Nos habríamos evitado problemas siguiendo la máxima: “Si no puedes con el enemigo, únete a él”. Porque la mejor forma de lidiar con la enciclopedia más grande de la Historia —que para nada es un enemigo— es consultarla, revisarla y... corregirla. Como si pudiéramos enviar una corrección a la Enciclopedia Británica o al Diccionario de la Real Academia de la Lengua y verla inmediatamente aplicada.

La Wikipedia es un estandarte de la revolución digital, un territorio donde habitan las premisas más nobles de internet: difusión, colaboración, solidaridad y gratuidad. Sus coordenadas coinciden con servicios como Google, Twitter, Wordpress o Creative Commons: herramientas que dan el poder a los usuarios para documentarse, expresarse y compartir. “Wikipedia parte de una idea radical: dar acceso libre al conocimiento universal. Mi objetivo es dar una enciclopedia gratis y libre en su idioma a todas las personas del planeta”, ha dicho Jimmy Wales, su fundador. Es la enciclopedia en permanente evolución.

Las fuentes tradicionales de información y consulta han perdido el monopolio de los hechos; han cedido buena parte de su control a una serie de servicios en línea que, por lo general, se ofrecen gratuitamente. Ya no debemos esperar el noticiero para enterarnos del tránsito vial en la ruta al trabajo ni para conocer los documentos públicos que oculta el gobierno; tampoco es preciso ya consultar la enciclopedia de papel en la biblioteca para leer la biografía del astronauta José Hernández, y mucho menos encender la televisión a una hora determinada o en un canal en específico para saber del brutal asesinato de una activista de los derechos de las mujeres en Ciudad Juárez. El acceso a internet y a los contenidos generados por millones de personas está dando vuelta a una pesada página que vimos durante décadas.

Hay más motivos para la angustia de los “aristócratas” —como los llama el escritor italiano Alessandro Baricco en su ensayo Los bárbaros—: el cambio no comenzó ayer. Se inició con el declive de la publicidad en los medios impresos: como si se tratara de generación espontánea, desarrollos digitales como Craigslist desbarataron el mercado de los anuncios clasificados y dieron pie a una mutación comercial que hoy vemos reflejada en servicios como Groupon o Facebook Places: ofertas hiperlocales en beneficio de los usuarios. En medio, la masificación de las redes sociales por internet, donde todos nos convertimos en una potencial fuente noticiosa y de opinión pública. Y alrededor, el abaratamiento de la banda ancha, la popularización de los teléfonos inteligentes y las computadoras de bajo costo. Sitios como YouTube o LiveStream se convirtieron en la nueva televisión; blogs y páginas de ciudadanos comunes difunden contenidos de excelente calidad.

Los “bárbaros crearon Wikipedia hace diez años, que hoy cuenta con 400 millones de usuarios mensualmente, con ediciones en 278 lenguas y un intrincado sistema tecnológico para mejorar la veracidad de los artículos publicados y evitar el “vandalismo”, como se denomina en la jerga “wikipediana” a la edición malintencionada (como cambiar la foto del Papa por una de Palpatine, el emperador de Star Wars). En diez años, Wikipedia ha conseguido una comunidad fiel que puede acumular hasta 16 millones de dólares para su mantenimiento y mejora, y cuenta con el apoyo de fundaciones y compañías como Ford, Google Inc., comScore o Sun Microsystems. Ha creado una red de servicios paralelos para reunir el saber universal y difundirlo de manera libre: archivos sonoros y en video, reproducciones de obras de arte, diccionario.

Bien podríamos cambiar los verbos de la oración: en lugar de prohibir o combatir, debemos contribuir, porque Wikipedia es una mina de información que, como todas las fuentes, físicas o digitales, hay que saber utilizar. Y, por supuesto, citar.

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